El SEPRONA ha intervenido 866 kilos de pescado de agua dulce en Zaragoza, que iban a ponerse en el mercado a pesar de que las autoridades sanitarias lo habían identificado como no apto para el consumo humano.

La banda forma parte de una red de mafias que lleva funcionando a orillas del Ebro durante más de cinco años. Actúan por la noche principalmente en el embalse de Mequinenza, ya que debido a su extensión facilita las localizaciones para la pesca furtiva.

El pescado intervenido en esta operación, denominada Glanis, han sido fundamentalmente carpas y siluros. La organización formada por cuatro hombres y una mujer de nacionalidad rumana, disponía de una nave industrial donde acondicionaban el pescado capturado para la distribución y venta.

Estas operaciones no cumplían con las prácticas higiénicas de manipulación que deben realizarse en arreglo al Reglamento (CE) nº 853/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal. La mercancía ha sido destruida tras ser declarada no apta para el consumo humano por las Autoridades Sanitarias.

El SEPRONA llevó a cabo el primer registro en octubre, pero mantuvo sin desvelar esta información para poder seguir avanzando en las detenciones de los integrantes de la organización. En total, se han imputado a 19 personas implicadas en estas prácticas ilegales y peligrosas para la salud de los consumidores.

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Fuente: Cristina Arranz / Técnico de seguridad alimentaria de Ambientum,



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