El SEPRONA ha detenido a seis personas y otras dos han sido imputadas en Madrid y Ávila, por formar parte de una organización de venta ilegal de jamón ibérico.

En la operación Chacina han sido retiradas de la venta 4.233 paletas de cerdo etiquetadas ilegalmente, tras la inspección de mataderos, secaderos, centros de distribución y venta. La organización se encargaba de cambiar el precinto de las paletas por el correspondiente a una paleta ibérica ya vendida en campañas pasadas.

La investigación comenzó en marzo con la denuncia de la ASICI (Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico) presentada ante la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, sobre el fraude detectado en la venta de jamones ibéricos que en realidad eran de peor calidad a la declarada. Se llevó a cabo una inspección en un establecimiento de Alcobendas, inmovilizándose 42 paletas de cerdo falsificadas.

En octubre, el SEPRONA llegó hasta un distribuidor de la provincia de Ávila donde se inmovilizaron 4.000 paletas ilegales; mientras que en esta última intervención en Madrid, Salamanca, Zaragoza, Toledo, Badajoz, Cáceres, Navarra, Barcelona y Ávila. se estima que podría haber en total 14.000 piezas.

El grupo, cuyo líder se encontraba en Salamanca se encargaba de falsificar el código de los precintos de las paletas. Su procedimiento consistía en borrar el logotipo y la numeración para reemplazarlos por el logo de ASICI.

En España, la Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición recoge esta acción como infracción muy grave con multas que pueden alcanzar los 600.000 euros, en relación a la utilización falsa o fraudulenta de marcas sanitarias o identificativas de alimentos, así como la puesta en el mercado de alimentos o piensos etiquetados de una manera insuficiente, defectuosa o, en su caso, fraudulenta.

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Fuente: Cristina Arranz / Técnico de seguridad alimentaria de Ambientum,



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