El pasado sábado, Nolan Moitti, un niño francés de 10 años, falleció tras una dura batalla contra los daños neurológicos causados por el consumo en 2011 de una hamburguesa contaminada con Escherichia coli (E. coli).

Hamburguesa contaminada

El niño fue uno de los catorce afectados en Francia por la toxiinfección provocada por la ingesta de carne picada contaminada de la cadena de supermercados Lidl.

La mayoría de las cepas de E.coli son inofensivas o provocan problemas gastrointestinal. Sin embargo, Echerichia coli 0157:H7 puede dar lugar en niños pequeños al síndrome urémico hemolítico que cursa con un riesgo de insuficiencia renal de por vida.

A lo largo de estos años, Nolan ha sufrido diversas patologías que finalmente han derivado en un triste final. Mientras, el gerente del proveedor de Lidl fue condenando en 2017 por el tribunal francés a tres años de prisión y una sanción de 50.000 euros.

Este desenlace podría haberse evitado mediante unas buenas prácticas de manipulación del producto y la realización de los controles microbiológicos pautados por el Reglamento (CE) nº 2073/2005 de la Comisión, de 15 de noviembre de 2005, relativo a los criterios microbiológicos aplicables a los productos alimenticios por la empresa fabricante.

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Fuente: Cristina Arranz / Técnico de seguridad alimentaria de Ambientum,



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