La sequía azota a toda España

Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ahora están al 42,9%, con cuencas como la del Segura al 17,2% de su capacidad. Para comprobar el alcance, conviene comparar no solo con las mismas fechas del año pasado, sino con la media de la última década. Al hacerlo se ve que la reserva hidráulica está casi un 26% por debajo de lo que ha sido habitual en los últimos 10 años.

“Lo de este año es inaudito. Llevamos 50 años regando con agua de estos pantanos y nadie ha conocido nunca una sequía como esta”, dice Matías Llorente, secretario general del sindicato agrario Ugal-UPA. Calcula que al menos el 30% de los cultivos de primavera (maíz, patatas, remolacha, alubias), que se riegan hasta el 30 de septiembre, se perderán. “Y estamos dejando los pantanos a mínimos, lo justo para el caudal ecológico y para abastecer la ciudad de León”, asegura.

El de Barrios de Luna es el embalse que está en peor situación de toda la cuenca del Duero. Una cuenca para la que este año el Gobierno ha declarado la situación de sequía prolongada. En las cuencas del Segura y el Júcar la sequía lleva declarada desde 2015.

La falta de lluvias explica buena parte de la situación. Las precipitaciones acumuladas en lo que va de año hidrológico, que se extiende desde el 1 de octubre de 2016 hasta el 30 de septiembre de 2017, marcan un registro un 12% por debajo de lo normal, explicó Ana Casals, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Este 2017 sería el tercer año más seco, por detrás de 1981 y 2005, añadió.

De hecho, el año hidrológico empezó con un volumen de agua almacenada en los embalses de unos 17.100 hectómetros cúbicos, lo que suponía un 44,2% de su capacidad máxima. Era el tercer año consecutivo que esta cifra decrecía. Los tres años hidrológicos anteriores al presente ya fueron bastante secos, según el último informe oficial sobre la sequía hidrológica, fechado el 11 de julio pasado.

Las restricciones al riego se multiplican por todas las cuencas. Una de las últimas ha sido la suspensión del trasvase del Negratín-Almanzora, en Almería, que permite regar 19.000 hectáreas de cultivos.

Hasta 37 áreas de España -de las 150 en las que se dividen las ocho confederaciones hidrográficas nacionales- estaban en situación de “emergencia” por la escasez de agua a finales de junio, según los últimos datos. Este es el nivel más grave según los indicadores de los Planes de Sequía. Una de las primeras tareas del Congreso en cuanto se reanude la actividad parlamentaria será la aprobación de un proyecto de ley de medidas urgentes para paliar los efectos de la sequía.



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