Con este aseguramiento, que busca proteger las finanzas públicas, se podrá hacer un uso más eficiente de los recursos del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), operado por la Secretaría de Gobernación.
 
Esta cobertura para México tendrá una vigencia de un año y busca potenciar los recursos presupuestarios para la atención de desastres naturales, permitiendo atender oportunamente las necesidades de la población afectada por desastres.
 
Con la colocación de este instrumento financiero se pretende además de transferir parte importante de los riesgos catastróficos a los mercados especializados, soportar y robustecer los programas de seguros de la principal infraestructura pública.
 
No obstante, las condiciones adversas originadas por el efecto negativo de las catástrofes recientes ocurridas en Australia, Nueva Zelanda y Japón en los mercados financieros, lograron la participación del mercado reasegurador internacional.
 
Esta acción forma parte de la estrategia integral que el Gobierno Federal mexicano ha venido siguiendo en el marco del Programa de Prevención y Atención de Desastres Naturales anunciado por el Presidente de la República, el cual incluye además de aportaciones adicionales al FONDEN, la emisión de nuevas reglas de operación para agilizar el desembolso de recursos y la constitución del Fondo de Reconstrucción para Entidades Federativas.
 
De esta forma, México consolida su posición en el mundo como líder en el desarrollo de esquemas de transferencia de riesgo, que permiten crear mecanismos eficientes para brindar apoyo a la población afectada ante desastres naturales y contar con recursos suficientes para atender las pérdidas en infraestructura pública ocasionadas por dichos fenómenos.



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