Tras recuperar la alimentación eléctrica en las seis unidades, continúan las verificaciones para intentar conectar los equipos. Esto se ha logrado con muy pocos, por lo que se mantiene la refrigeración de los reactores con sistemas provisionales de aporte de agua dulce.

En las unidades 2 y 4 continúan las verificaciones de componentes antes de su conexión a la red exterior y se va recuperando alguna instrumentación en las unidades 1, 2 y 4. En las salas de control de las unidades 1, 2 y 3 se ha recuperado la iluminación. Aunque desde el pasado día 26, sigue saliendo humo blanco o vapor en los edificios del reactor de las unidades 1, 2, 3 y 4. 

En la unidad 3, la más preocupante para las autoridades,  se mantienen estables la presión y la temperatura en la vasija y la presión en la contención. Y continúa en estudio la operación de drenaje del agua contaminada en el edificio de la turbina al condensador principal.

Se sigue aportando agua del mar a las piscinas de combustible de las unidades 2, 3 y 4. No se tienen datos sobre la temperatura de la piscina de la unidad 4 y se está estudiando aportar, a esta piscina, agua dulce en lugar de agua de mar a partir de hoy.

Las bombas de refrigeración de las unidades 5 y 6 continúan bajo control, refrigerando tanto el reactor como las piscinas.

Algunas fuentes aseguran que la situación de la central podría estar fuera de control, después de que  las autoridades japonesas confirmaron encontrar rastros de plutonio que probablemente se debió el accidente nuclear ocurrido allí. Consejo de Seguridad Nuclear e Industrial de la Agencia de Seguridad dijo a la OIEA que la Tokyo Electric Power Company (TEPCO) había encontrado concentraciones de plutonio en dos de las cinco muestras de suelo.

Los rastros de plutonio no son inusuales en el suelo debido a que fueron depositados en todo el mundo durante la era de las pruebas nucleares atmosféricas. Sin embargo, la composición isotópica del plutonio que se encuentran en Fukushima Daiichi sugiere que el material provenía de la zona del reactor, según funcionarios de TEPCO. Sin embargo, la cantidad de plutonio que se encuentran no excede los niveles de fondo seguido por el Ministerio japonés de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología en los últimos 30 años.

Según el CNS las dosis registradas continúan descendiendo ligeramente en las últimas horas, aunque los valores detectados en los reactores 3 y 4 siguen siendo extremadamente altos. En el acceso principal del emplazamiento las tasas de dosis son 0,133 mSv/h.  Con lo que las labores de recuperación en la planta siguen siendo complicadas dada la situación radiológica existente. En cuanto a las poblaciones cercanas a la central (en un radio de unos 40 km) se mantienen los niveles de radiación, excepto en la zona norte, donde han aumentado. El valor máximo medido es de 0,05 mSv/h a una distancia de 30 km.

En las capitales de prefecturas más alejadas los valores se mantienen sin grandes cambios respecto a los datos proporcionados, aunque con una ligera tendencia descendente. Los valores más altos se registran en la prefectura de Fukushima, donde son de 0,003 mSv/h. En la prefectura de Ibaraki se registran también valores altos, del orden de 0,00024 mSv/h en la capital. En Tokio se miden 0,00011 mSv/h. El fondo radiactivo normal en estas ciudades es de 0,000045 mSv/h. Estos valores siguen siendo ligeramente superiores al fondo natural, pero no suponen riesgo para la salud de las personas. Los niveles de deposición medidos han disminuido en todas las prefecturas que se mantienen por debajo de los límites legales.

El gobierno japonés mantiene las restricciones para el consumo de agua en seis municipios de las prefecturas de Fukushima, Ibaraki, y Chiba para el consumo en niños menores de un año, debido a las concentraciones de Yodo-131, aunque las mediciones llevadas a cabo ofrecen valores menores de radiactividad en el agua respecto a los de días anteriores.

En cuanto a la situación en el mar, según las mediciones realizadas a 330 metros de la central, los niveles de radiación han aumentado y se encuentran muy por encima de los límites establecidos, lo que podría deberse a filtraciones desde la central. Sin embargo, los valores de las mediciones realizadas en varios puntos situados a 30 kilómetros de la planta han disminuido, así como los valores de contaminación del aire en esa zona.

Director General del OIEA, ha asegurado que la crisis en la planta de Fukushima Daiichi aún no ha sido superada y que llevará algún tiempo estabilizar los reactores.

Y ha resaltado que “por ahora, la radiactividad en el medio ambiente, alimentos y agua – incluido el mar – es un motivo de preocupación en las proximidades de la planta de Fukushima y más allá”. Y recomienda que con los niveles actuales se extreme la vigilancia.



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