En este periodo se ha dado continuidad tanto a las actuaciones planificadas, como a la intensidad de la conservación, funcionalidad y servicio a sus visitantes, sin que la eficiencia de la gestión transferida haya mermado ni un ápice.  El consejero achacó gran parte de este éxito a la gran cualificación y compromiso de la plantilla que integra el personal de estos espacios naturales.

El consejero explicó que la gestión de los Parques Nacionales canarios se realiza conforme a las directrices del plan director de la red de parques nacionales, cuyo principal objetivo es la conservación de esas  áreas naturales, poco transformadas por la explotación u ocupación humana que, en razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de su diversidad geológica, poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación han merecido una atención preferente y su declaración como Parques Nacionales.

Destacó que en la gestión se presta particular atención a las relaciones con las poblaciones más próximas, con los propietarios y titulares de derechos y con la sociedad en general, contribuyendo así a impulsar una importante faceta del desarrollo sostenible. 

Actuaciones de conservación

Dentro de las actuaciones de conservación realizadas en todos los parques nacionales canarios, Domingo Berriel destacó las de recuperación de flora, como el cardo de plata y la jarilla de cumbre en el Parque Nacional del Teide, el retamón palmero y la bencomia de la cumbre en el Parque Nacional de La Caldera de Taburiente.

En el Parque Nacional de Garajonay se trabaja sobre la biología y conservación de 14 especies de flora todas protegidas en el catálogo de especies, como el amagante gomero, la tabaiba de monteverde, el tajinaste gomero, la faya herreña, naranjero salvaje gomero, el sauce canario, esparraguera de monteverde, balillo de Agando, alamillo gomero, cuchillera ancha, y ruda gomera.
 
En el caso de Timanfaya, el mayor esfuerzo de conservación está dirigido a la conservación paisajística, la recuperación de la pardela cenicienta y a la erradicación de la especie invasora vinagrera o calcosa. Estas acciones de eliminación de especies invasoras, tanto de flora como de fauna, se realizan también en los demás parques.

Gran afluencia de visitantes

La media de visitantes de estos parques es alrededor de unos 3 millones al año en el Parque Nacional del Teide, de unos  800 mil visitantes Garajonay una media de un millón y seiscientos mil de visitantes en Timanfaya y en la Caldera de Taburiente, una media de unos  400 mil visitantes, variando en función de la fluctuaciones turísticas de las islas.

Otro aspecto destacable es la gestión de infraestructuras de los parques, vital para la mejor acogida de los visitantes y optimización de la capacidad de carga de cada uno de los parques y para la protección frente a incendios y catástrofes.

Berriel destacó que para la gestión de los parques nacionales en el presente año se han dedicado un total de 17 millones de euros. El consejero matizó que para el próximo 2011, pese a que los recursos destinados a las políticas de  Medio Ambiente y la Ordenación del Territorio disminuyen sobre un 30%, los destinados a la gestión de los parques nacionales sólo sufrirán una reducción del 8 %, por debajo incluso de la media de los presupuestos, lo que da idea del carácter prioritario que el Gobierno reconoce a la conservación y gestión de  estos recursos naturales.

La Agencia de Parques Nacionales

El consejero informó que pese a haberse iniciado la tramitación del proyecto de ley de creación de la Agencia de Parques Nacionales, el contexto económico y la conveniencia de reducción del sector público han hecho que la única vía coherente y consecuente para cumplir con los objetivos de reducción del gasto es aparcar la creación de esta agencia, por lo que se ha redactado un proyecto de Decreto.
 
En estos momentos en tramitación, que da plena respuesta a la resolución parlamentaria de creación de la red de parques nacionales de julio de 2009, determinando la organización administrativa de la gestión de los parques nacionales, que crea la Comisión de parques nacionales de Canarias, un órgano colegiado que integra a los presidentes de los Cabildos y ayuntamientos afectados, define y determina la organización representación y funcionamiento de los patronatos de los parques nacionales y establece la posibilidad de delegación de funciones administrativas y de gestión a los Cabildos Insulares, en aquellos casos en los que se consiga de esa forma armonizar y optimizar las políticas y estrategias de conservación, protección y sostenibilidad entre los espacios naturales gestionados por los Cabildos Insulares y los Parques Nacionales territorialmente próximos.



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