Es urgente e imprescindible reducir considerablemente las emisiones de CO2 que provocan el calentamiento global, cuyas consecuencias pueden llegar a convertir las actuales olas de calor a olas de frío extremo. Una forma de contribuir a esta causa es descarbonizar las instalaciones térmicas y de climatización, y es necesario hacerlo lo más rápidamente posible.

El año pasado Ambientum publicaba cómo “el océano profundo sufre el calentamiento global”. Pero el calentamiento global no significa que todas las partes del globo vayan a alcanzar temperaturas más altas, sino extremas.

El artículo hace referencia a AMOC (Atlantic meridional overturning circulation – Circulación de vuelco meridional del Atlántico), un enorme río submarino en el Atlántico, que actúa como una cinta transportadora del agua superficial cálida de los trópicos -la Corriente del Golfo-, funcionando como una «bomba de calor natural», que tradicionalmente ha calentado las costas atlánticas europeas, protegiéndolas de las bajas temperaturas y de la sequía.

Punto de no retorno

Pero el calentamiento excesivo producido por nuestras actividades y “progreso”, supone un mayor calor absorbido por el agua de los océanos, que está provocando un reparto diferente de las temperaturas de aguas superficiales frente a las profundas, cuyas consecuencias serían que la transferencia de calor se desplace de las zonas actuales hacia el océano Ártico, acercándose a un punto de no retorno.

Este verano de calor extremo se han publicado nuevos estudios sobre la AMOC [1], que sugieren que ese punto de no retorno podría tener lugar mucho antes de lo que se esperaba, sugiriéndose consecuencias muy graves ya a mediados de este siglo.

¿Qué ocurriría?

Las temperaturas medias en Europa podrían descender cada década hasta 3°C, dependiendo de la ubicación. Por ejemplo, a los 100 años desde el colapso de AMOC, febrero en Londres soportaría -17°C, y Madrid en julio rondaría los -1°C. Este cambio será irreversible durante miles de años y eso sólo teniendo en cuenta las temperaturas. Otros cambios dramáticos serán el descenso y cambio de los patrones de precipitaciones y de nevadas, subida global del nivel del mar, colapso de la agricultura, etc.

Esto es lo que significa el cambio climático; lo que tenemos hoy es sólo calentamiento global.

¿Cómo contribuir a evitarlo?

Para evitar este escenario alarmante, es fundamental convertir nuestras instalaciones de calefacción y climatización en sistemas sostenibles. Es urgente dejar de «quemar» cuando hay alternativas, pues la combustión produce CO2, Nox, etc.

A la vez que la producción de electricidad se va haciendo más renovable, en aplicaciones de confort es necesario el uso obligatorio de aerotermia o geotermia en calefacción, aire acondicionado y producción de agua caliente o vapor.

En el caso de la industria, las bombas de calor ya puede cubrir muchas aplicaciones, y la tecnología avanza rápidamente para conquistar metas de temperaturas mucho más altas.

La reducción del consumo energético es esencial para minimizar las emisiones de dióxido de carbono. Los equipos y sistemas HVAC (calefacción, ventilación, aire acondicionado, producción de agua caliente) son cada vez más energéticamente eficientes. Otra vía de que disminuya la energía consumida en los edificios existentes es mejorar el aislamiento, lo cual debe hacerse siempre en combinación con ventilación mecánica para evitar el “síndrome del edificio enfermo” [2], término acuñado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), que podría producirse si el aislamiento de la envolvente de los edificios, que sella todos los huecos por los que el edificio “respira” y se ventila, no se ve compensado por una ventilación mecánica que evite problemas de humedades y acumulación de patógenos que los hábitos previos de ventilación manual no eludirán.

Desde AFEC recomendamos que tanto los sistemas de ventilación mecánica, como la generación de frío, se combinen con sistemas de recuperación de calor y con soluciones de conectividad para una correcta y avanzada regulación y control, en aras de una climatización inteligente, segura y sostenible.

Y eso… que es urgente… muy urgente… las prisas a veces SÍ son buenas…

Acerca de AFEC

En AFEC seguimos de cerca el impacto medioambiental desde nuestro nacimiento en 1977. Esta asociación de fabricantes de equipos para sectores esenciales de nuestra sociedad – climatización, bombas de calor, ventilación, producción de agua caliente, equipos de mejora de calidad de aire interior, sistemas de regulación y control – impulsa una industria sostenible, eficiente y responsable, integrando y defendiendo intereses comunes de sectores relacionados con BESA – bienestar, eficiencia y salud ambiental – y aunando conocimiento, esfuerzos y recursos, para favorecer el crecimiento y la competitividad de empresas, el impulso a la innovación y la generación de salud, confort, riqueza y empleo.

La tecnología bomba de calor brinda la oportunidad de un futuro más sostenible y resiliente. Al reducir nuestra dependencia de fuentes de energía no renovables, contribuimos a mitigar los efectos del cambio climático y promover una sociedad más equitativa y próspera.

Notas:

[1] https://oceanservice.noaa.gov/facts/amoc.html

[2] https://www.insst.es/documents/94886/96076/el+sindrome+del+edificio+enfermo/bc268bbc-7dd5-4036-83ed-762a1c9e7ea6

Fuente: Artículo basado en un abstracto de Pedro Ruiz, responsable técnico de AFEC, elaborado para un congreso



0 0 votes
Valoración
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments