CESVIMAP ya había tenido anteriormente experiencias con vehículos híbridos o eléctricos, en las reuniones que de manera frecuente mantiene con los con los diversos fabricantes para evaluar su desarrollo y comercialización –como el Think City, uno de los coches eléctricos más vendidos del mundo, o los prototipos Renault Kangoo eléctrico o Fluence Z.E. – . Sin embargo, es ahora, cuando después de dos años, el centro de experimentación de MAPFRE ha logrado comprar uno.

Con el Mitsubshi  i-MIEV ya en sus instalaciones, los técnicos de CESVIMAP realizarán estudios de reparabilidad del vehículo, crash tests, carrocería, pintura, electromecánica,  motor eléctrico y su generador. En términos de análisis, profundizarán en su seguridad, fiabilidad de sus prestaciones y verificarán la reciclabilidad de sus componentes, siguiendo las diversas líneas de actuación que tiene este centro de investigación.  La batería del i-MIEV también será estudiada, los sistemas de carga, así como su mantenimiento y uso.  Un aspecto importante será comprobar su comportamiento dinámico, su influencia en la distribución de masas del vehículo en caso de impacto y en qué medida es reparable.

Por otra parte CESVIMAP instalará un poste de carga lenta para recargar el Mitsubishi i-MiEV y cualquier vehículo eléctrico que se desplace hasta sus instalaciones. Se trata de un equipo adaptado al entorno exterior, especialmente parkings y viales urbanos, con las protecciones correspondientes para evitar posibles riesgos eléctricos y actos vandálicos.

Las características de este utilitario urbano, que comparte plataforma con el Citroën C-Zero o el Peugeot Ion, es que su propulsión es totalmente eléctrica, tiene una autonomía de 150 km y una velocidad máxima de 130 km/h. No contamina con CO2 ni acústicamente, y tiene la exención del impuesto de matriculación. Euro NCAP acaba de realizar un crash test al i-MIEV, puntuándolo con cuatro estrellas. CESVIMAP realizará sus propios crash tests de reparabilidad, según el protocolo de la asociación internacional a la que pertenece RCAR (Research Council for Automobile Repairs).

La implantación de un parque de vehículos eléctrico conlleva el desarrollo de nuevas tecnologías, la creación de empleo cualificado, una actividad innovadora,  más posibilidades de potenciar las exportaciones y de mejorar la eficiencia energética, un control de las emisiones de CO2 y la disminución de la dependencia del petróleo.



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