Avance de la tecnología

Las tecnologías modernas que permiten recuperar los aparejos de pesca perdidos en el mar son de gran ayuda en el esfuerzo para reducir la denominada "pesca fantasma" y sus efectos nocivos en las poblaciones de peces y las especies en peligro de extinción. La creciente inquietud por este problema, junto con la mayor disponibilidad de éstas tecnologías, ha llevado a la FAO a iniciar la elaboración de directrices internacionales sobre el marcado eficaz de las artes de pesca como manera de reducir los niveles de basura marina indeseable.

Lo que se conoce como aparejos de pesca abandonados, perdidos y descartados (ALDFG, por sus siglas en inglés) supone una parte importante de todos los desechos depositados el mar, un problema creciente en los ecosistemas marinos.

Estos aparejos abandonados constituyen uno de los tipos más problemáticos de desechos marinos, ya que pueden permanecer en los océanos durante años, a menudo continuando con el proceso de captura para el que fueron diseñados, atrapando y matando a peces y otros animales marinos en sus redes: un fenómeno conocido como pesca fantasma.

Los aparejos abandonados y perdidos representan también un peligro para la navegación, debido a que pueden obstruir los sistemas de propulsión de los buques y las hélices, con lo que el marcado puede ayudar a prevenir accidentes y muertes.

Nuevas tecnologías para rastrear aparejos perdidos

Hoy en día, los avances en la tecnología de marcado ofrecen nuevas posibilidades para rastrear y recuperar de forma eficaz los aparejos extraviados y están cambiando la forma en que se aborda el problema.

Ahora es habitual el uso de boyas satélites con energía solar en la pesca de cerco industrial, que proporcionan una alcance ilimitado y ofrecen un vida operativa muy larga. Otros sensores, como los receptores GPS, pueden fijarse a una boya de radio y utilizarse para transmitir datos.

La tecnología acústica, que aprovecha las propiedades de transmisión del sonido del agua de mar, también tiene aplicaciones en la localización de los aparejos perdidos. Los emisores de ultrasonidos (pingers) emiten sonidos a determinadas frecuencias una vez en el agua, mientras que los sonares pasivos capturan y rebotan la energía del sonido de nuevo a su fuente.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de