La finalización de los sondeos de forma definitiva en el archipiélago canario es una excelente noticia para la biodiversidad canaria, dado los riesgos que suponía para las especies, los espacios protegidos y el modo de vida de los canarios

SEO/BirdLife celebra que hayan terminado las prospecciones de petróleo que suponían una amenaza para la conservación de las aguas canarias. “Las prospecciones petrolíferas y una posible explotación futura de dichos recursos amenazaban la salvaguarda de importantes valores naturales que alberga el archipiélago canario como es el caso de algunas de las colonias de aves marinas más importantes de España”, afirma Cristina González, delegada de SEO/BirdLife en Canarias.

Las islas Canarias se encuentran en un Área de Endemismo para las Aves (EBA), por su alto grado de especies endémicas (es decir, exclusivas del archipiélago). Entre sus valores destacados se encuentran las aves marinas pelágicas (Procelariformes), consideradas las más amenazadas a nivel global. Petreles, pardelas y paíños crían en islotes y acantilados del archipiélago y se alimentan en aguas oceánicas, o bien en las ricas aguas de la cercana plataforma continental africana, visitando de forma recurrente el área donde se estaban realizando las prospecciones.

La zona es también un importante corredor migratorio para aves marinas, acuáticas y terrestres que se desplazan desde Europa hacia África.

Estos valores han contribuido a la designación de la mayor parte de las islas del archipiélago como Reservas de la Biosfera, entre ellas Fuerteventura y Lanzarote y a la reciente declaración de nuevos espacios marinos de la Red Natura 2000 como son el “Espacio Marino de la Bocaina” y el “Espacio marino de los islotes de Lanzarote.

Además, las aguas de Canarias albergan una de las comunidades de cetáceos más importantes del mundo, con 29 especies diferentes entre los que destacan zifios, rorcuales, cachalotes, delfines, calderones y orcas.

Según Greenpeace las actividades de Repsol han puesto en serio peligro el futuro socioeconómico del archipiélago, dado que estas operaciones implican daños directos al medio ambiente, por lo que exigen a la multinacional y al Gobierno que realicen una evaluación de los impactos de sus operaciones y cómo estas han afectado a la fauna y flora de la zona.

Las prospecciones petrolíferas como las que ha llevado a cabo Repsol en Canarias siempre producen una importante contaminación acústica que afecta a las especies animales de la zona, ya sea por el ruido de los barcos o por la caracterización del fondo y del subsuelo mediante por el uso de sonar de barrido lateral, y por el uso de perfilador de fondo y perfilador acústico vertical. A esto hay que añadir la contaminación química producida por los lodos de perforación, los ripios o materiales extraídos del pozo que han sido vertidos al mar por toneladas y la movilización de contaminantes del subsuelo, además del riesgo que ha existido en todo momento de vertido accidental.

“Repsol se marcha de Canarias por la puerta de atrás y sin dar explicaciones. Es una actitud intolerable que denota la impunidad con la que ha operado la multinacional gracias al amparo del Gobierno central quien también deberá dar explicaciones”, ha declarado Julio Barea responsable de campaña de Greenpeace. “Ahora deberían evaluar que daños han causado sus operaciones en toda la zona”.

Prospecciones no Las prospecciones en aguas canarias fueron desaconsejadas totalmente por científicos españoles e internacionales, ya que se realizaban en un frágil ecosistema de características únicas comentadas anteriormente por  SEO/Birdlife Además, contaban con un amplio rechazo social e institucional. A pesar de ello, el Gobierno central ha hecho todo lo posible para permitir a la multinacional buscar petróleo en este lugar. Incluso a costa de vulnerar leyes y directivas europeas, lo que ha provocado que tanto Greenpeace como colectivos e instituciones canarias denunciaran el caso en Bruselas y que actualmente está en investigación tanto por el Parlamento como por la Comisión Europea.

Greenpeace quiere hacer hincapié en que el Gobierno central ha puesto los intereses de Repsol por encima de los de la ciudadanía y que incluso ha destinado un buque de la Armada, pagado por todos los ciudadanos, para proteger las operaciones de la multinacional privada, como quedó de manifiesto el pasado 15 de noviembre, tras las embestidas que sufrieron las embarcaciones de los activistas de Greenpeace que denunciaban las prospecciones pacíficamente. La organización ecologista, también destaca que Repsol impidió en diciembre que científicos canarios se acercarsen a la zona para tomar medidas de los niveles de ruido en el lugar.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de