Suárez, que realizó esta propuesta en el marco de una tertulia sobre arquitectura sismorresistente celebrada dentro de las actividades de la Semana de la Ciencia que ha programado el ICOG, considera que la integración del IGN y el IGME en un mismo organismo permitiría disponer de los recursos humanos y materiales necesarios para afrontar con las mayores garantías el estudio de sucesos naturales como terremotos, erupciones volcánicas e inundaciones. Para ello, apuesta por crear un Servicio Geológico Nacional que opere a semejanza del Servicio Geológico Norteamericano (USGS), una de las instituciones más prestigiosas en el estudio de terremotos y erupciones volcánicas.

Arquitectura sismorresistente

En dicha tertulia intervino Patrick Murphy, uno de los máximos expertos en arquitectura sismorresistente en España, quien analizó las consecuencias del terremoto de Lorca del pasado 11 de mayo y explicó qué fallos se produjeron en la construcción de determinados edificios que sufrieron importantes daños. Murphy destacó que en España se sigue construyendo siguiendo básicamente el modelo propuesto por Le Corbusier en 1914 -una estructura independiente de los muros externos e internos- y que dicho modelo resiste mal los terremotos.

No obstante, para Murphy, el principal problema observado tras el terremoto de Lorca es la falta de un diseño sismorresistente en los edificios. Este experto resaltó que no se trata tanto de un problema de cálculo de resistencia frente a la aceleración producida por un terremoto como de la incorporación a la estructura de elementos que le restan rigidez, como vanos de ventanas, locales comerciales elevados, semisótanos con pilares cortos, voladizos de albañilería y elementos decorativos como antepechos y petriles mal anclados a los edificios.

Cuando se cumplen seis meses del terremoto de Lorca, Murphy considera que es necesario un cambio de cultura arquitectónica en España, especialmente en las zonas de riesgo sísmico. "Tenemos tendencia a utilizar la albañilería en nuestros edificios, y eso obliga a tener estructuras muy rígidas si no queremos que se vean afectados por los terremotos", explicó este experto. También apostó por tener en cuenta la tipología del suelo sobre el que se asientan las construcciones, puesto que es un factor que interactúa con la aceleración provocada por un terremoto y puede amplificar su efecto.

Importancia de los estudios geotécnicos

En este sentido, Murphy considera "esencial" el papel de los geólogos en la determinación de las características de los suelos donde se van a asentar construcciones para calcular la aceleración máxima que puede resistir la estructura. "Los arquitectos no ponemos en duda los resultados de los estudios geotécnicos, por lo que la labor del geólogo es fundamental", añadió el especialista en arquitectura sismorresistente.

A este respecto, el presidente del ICOG señaló que desde el Colegio de Geólogos se lleva realizando una importante labor de supervisión de estudios geotécnicos desde 2006. Sin embargo, el fin de la obligatoriedad de los visados para los estudios geotécnicos impuesto por el Real Decreto 1000/2010 ha provocado, en opinión de Luis Suárez, que cada vez se visen menos estudios. "Los colegios profesionales ya no ejercen un control obligatorio mediante lista de chequeo de los estudios geotécnicos realizados para los proyectos arquitectónicos", expresó el presidente del ICOG.
  
Los participantes en el debate sobre arquitectura sismorresistente hicieron un llamamiento a las administraciones públicas para que se actualice la normativa sismorresistente española aprovechando los conocimientos obtenidos tras el terremoto de Lorca. En este sentido, Nieves Sánchez, vicepresidenta de la Federación Europea de Geólogos, apostó por tener en cuenta en la normativa la ubicación de las fallas -algo que ahora mismo no se hace-, además del promedio de aceleración que se puede producir en un terreno concreto, dado que las fallas aumentan el efecto de los sismos.



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