Por otro lado, la pérdida de la función de enfriamiento en los reactores 1, 2 y 4 ha sido clasificada de nivel 3, al igual que la pérdida de agua de la piscina de combustible de la Unidad 4.

La autoridad reguladora japonesa ha informado del aumento de las temperaturas en los estanques de combustible gastado en las unidades 5 y 6 desde el 14 de marzo. Por lo que un generador diesel de emergencia está inyectando agua en la piscina de la Unidad 6.

La situación en la central de Fukushima Daiichi

Según la información recibida por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se resume la situación desde que se produjo el seísmo de 9 grados en la escala Ritcher, que afectó a los seis reactores de la central nuclear Fukushima Daiichi. Debido a los efectos del posterior tsunami, se perdió todo el suministro eléctrico interior y exterior en todos los reactores, pero parece que el tendido de una nueva línea de alimentación eléctrica está casi finalizado.

La Unidad 1 se encontraba en el momento del terremoto en operación y se paró automáticamente. Tras el desastre, ya en la tarde del viernes 11 de marzo, esta unidad comenzó a tener problemas de refrigeración. Por la noche, el núcleo comenzó a descubrirse y en la madrugada del sábado, mientras se realizaba un venteo controlado de la contención para aliviar su presión, tuvo lugar una explosión de hidrógeno en el edificio del reactor.

Según las autoridades, actualmente no hay evidencia de que la contención haya perdido su integridad, aunque no hay datos sobre su estado, y se continúa inyectando agua de mar borada a la vasija del reactor, aunque el núcleo permanece descubierto.

La Unidad 2 que también se encontraba en operación en el momento del terremoto y se paró automáticamente. Se mantuvo estable hasta el lunes 14, refrigerándose mediante un sistema de emergencia que finalmente se paró. A partir de ese momento, el núcleo del reactor perdió refrigerante hasta quedar descubierto.

Además en la noche del lunes se produjo una explosión de hidrógeno en el edificio de la contención que causó daños en la misma. A causa de esos daños, la presión en la contención disminuyó y continúa esa tendencia. Desde entonces, se inyecta agua de mar borada al interior de la vasija del reactor, pero el núcleo continúa descubierto.

Unidades 3 y 4

La Unidad 3 (784 MWe), la que más preocupa a las autoridades, ya que estaba utilizando combustible de óxidos mixtos de uranio y plutonio (MOX).

Hasta el domingo 12, se mantuvo estable refrigerándose mediante un sistema de emergencia que finalmente se paró. A partir de ese momento, el núcleo del reactor perdió refrigerante hasta quedar descubierto.

En la mañana del lunes, mientras se realizaba un venteo controlado de la contención para aliviar su presión, tuvo lugar una fuerte explosión de hidrógeno en el edificio del reactor causando numerosos daños en el mismo y afectando a la piscina de combustible.

A partir de ese momento se inició la inyección de agua de mar borada al recinto de contención. Desde el miércoles, se observa una columna de humo blanco o vapor que, junto con fluctuaciones de la presión en el interior del recinto de contención, sugieren la posibilidad de que esté dañada. Y las autoridades reconocen que en las últimas horas la presión en la contención ha disminuido.

Actualmente, la inyección de agua de mar borada se está llevando a cabo en la vasija del reactor aunque su núcleo sigue descubierto. Respecto a la piscina de combustible, que al parecer había llegado a vaciarse, se está intentando aportar agua, primero mediante helicópteros militares. Según el último comunicado, se está estudiando la posibilidad de suministrar agua a la piscina mediante aspersión desde camiones cisterna, operación que ya podría estar llevándose a cabo. Según informa la OTAN parece que la operación ha conseguido introducir una cierta cantidad de agua en la piscina.

En cuanto a la Unidad 4, la planta se encontraba en parada por recarga desde noviembre de 2010. El núcleo del reactor ya se había descargado y todo el combustible estaba en su piscina de almacenamiento.

Por circunstancias de las que no se dispone de información, pero que sugieren un vaciado de la piscina, el martes 15, se produjo una explosión de hidrógeno y un posterior incendio. El miércoles, se produjo un segundo incendio que fue extinguido. Y ya se podría estar aportando agua a la piscina mediante aspersión desde camiones cisterna.

Unidades 5 y 6

Lo más preocupante en cuanto a la Unidad 5, que se encontraba en parada por recarga desde enero de 2011, es que la vasija del reactor permanece con combustible y que en la piscina de almacenamiento existen elementos combustibles gastados. Desde el pasado 16 de marzo se observa un descenso de nivel de agua en el reactor, por lo que se está estudiando el aporte de agua adicional. Respecto a su piscina de combustible, los últimos datos aseguran que la temperatura del agua ha aumentado ligeramente.

Por último, en la Unidad 6, en parada por recarga desde agosto de 2010 y cuya vasija del reactor permanece con combustible, al igual que existen elementos combustibles gastados en la piscina de almacenamiento se ha detectado el pasado  miércoles un descenso de nivel de agua en el reactor, por lo que se está estudiando el aporte de agua adicional. Por otro lado, también se ha notado un ligero aumento en la temperatura del agua de la piscina de combustible.

Datos radiológicos

En el interior de la instalación los  últimos valores recibidos en el límite del emplazamiento siguen siendo muy altos (1,5 mSv/h) aunque han experimentado un ligero descenso. En cuanto a los valores en el exterior de los edificios de los reactores 3 y 4 siguen siendo extremadamente altos (400 y 100 mSv/h, respectivamente).

Estos valores de radiación están provocando muchas dificultades a los trabajadores que llevan a cabo las labores de recuperación de la central nuclear.

En el exterior de la instalación: Los últimos valores recibidos se mantienen aproximadamente en 0,02 mSv/h a una distancia de 60 kilómetros, aunque pueden presentar rangos de variabilidad apreciables. En ciudades más lejanas como Tokio, los valores son mucho más bajos (0,00008 mSv/h) aunque se registran por encima de las medidas habituales.

Teniendo en cuenta estos datos autoridades japonesas siguen manteniendo las medidas de protección de acuerdo con los planes de emergencia: evacuación hasta 20 kilómetros y confinamiento entre 20 y 30 kilómetros. A partir del día 16 las autoridades japonesas han distribuido al personal evacuado pastillas de yodo para prevenir la incorporación de yodo radiactivo. Además, según lo últimos informes se han confirmado problemas de salud en varios trabajadores y  la desaparición de dos empleados de la planta que están realizando las labores de contención.



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