El proyecto, que supera los 192.000 euros, está financiado íntegramente por la Consejería de Medio Ambiente, y colaboran en él la Junta Vecinal de Somo y la Demarcación de Costas.

Durante la visita, que partió desde el aparcamiento de la Playa de Somo, y en la que se expusieron las líneas guía del proyecto a los vecinos del área, se contó también con la presencia del Alcalde de Ribamontán al Mar, Francisco Asón, el Presidente de la Junta Vecinal de Somo, Javier Bedia, y el Presidente de la Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez.

Desde la Fundación, se pretende “crear conciencia de la necesidad de conservación de la única masa arbórea de Somo, que funciona como un auténtico pulmón verde en esta área y que se encuentra bastante degradada, debido a un incendio y la colonización de especies invasoras y matorral que impiden el tránsito. Asimismo se quiere contribuir a la sensibilización ciudadana sobre el rol de los sistemas dunares del litoral cantábrico”.

Para ello planteó la recuperación del espacio natural del Pinar de Arna o Monte de Somo para restituir los valores existentes antes de estas alteraciones y conseguir que sea un espacio de un gran valor natural. Esta área está incluida en el Plan de Ordenación del Litoral, en el Plan Especial de la Red Sendas y Caminos del Litoral (PESC), y como figura de protección ambiental: Red Natura 2000. Asimismo, están catalogados como LIC (Lugares de Importancia Comunitaria) y ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves).

Disminución de las especies alóctonas

En la actualidad, la Fundación Naturaleza y Hombre está trabajando para la disminución de las especies alóctonas, al tiempo que se reproduce un hábitat favorable para diferentes especies de flora y fauna, como la encina cantábrica o el laurel, o de especial interés por su localización, como el torvisco.

Las actuaciones de eliminación de plantas invasoras se centrarán principalmente en la supresión del plumero y la mimosa, debido a que son las especies más perjudiciales a corto plazo, aunque también se eliminarán las otras dos especies presentes en el monte, madreselvas y crocosmias. También se procederá a talar los eucaliptos, plantados hace décadas para el aprovechamiento de la madera, y que debido a sus características agresivas para el medio ambiente, secando la tierra donde se plantan, la Fundación tiene previsto su desaparición en una extensión de 20.266 metros cuadrados.

Cuando pase el verano, y tras la eliminación de plantas, las zonas afectadas serán especialmente protegidas para evitar una nueva colonización por medio de una cobertura vegetal de flora autóctona.

Vertidos incontrolados

Otro de los problemas a los que se enfrentan en el monte de Somo es el del vertido de residuos incontrolados. Estos materiales, compuestos por todo tipo de basura, como plásticos, vidrios, papeles, o escombros… vienen retirándose para mejorar los trabajos de restauración.

Otro de los puntos en los que descansa esta rehabilitación es en la reducción de senderos y la consecuente entrada incontrolada de personas que, sobre todo en verano, concurren desde la playa, incluso con motos y quads. Para ello la Fundación vallará las principales vías de acceso al monte, y mediante un encauzamiento del flujo de público por los senderos más utilizados, se abordará este problema. El vallado estará realizado con troncos de madera, ecológicos, tratados para la intemperie y resistentes a la humedad, que se dispondrán a modo de portilla o burladero para evitar principalmente el paso de vehículos.

La concienciación y sensibilización ambiental es otro de los objetivos de estos trabajos. Para ello se instalará, en las zonas más visibles para el público, cartelería informativa y elementos de interpretación y señalización en el Monte de Somo, a base de madera tratada contra la intemperie y resistente a la humedad.



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