Bruselas quiere conocer todos los detalles que han llevado a que un espacio natural, contenido dentro de la lista del Convenio internacional Ramsar, por la importancia estratégica del humedal en las rutas migratorias de decenas de especies de aves amenazadas, se deseque. La ausencia de agua, provocada por décadas de explotación ilegal por parte de agricultores (que han abierto de forma descontrolada pozos de extracción en los alrededores del parque nacional, para extraer agua del Acuífero 23, que lo sustenta), ha tenido su expresión más cruenta estas últimas semanas: el subsuelo de Daimiel ha ardido.

La entrada de oxígeno en profundidad, por los agrietados terrenos de las lagunas desecadas, ha provocado junto con las altas presiones y temperaturas en el subsuelo, la combustión de la materia orgánica.

Expediente de oficio

La Comisión Europea ha dado un plazo de 10 semanas al Gobierno para que le informe de las causas que han acabado con la desecación crítica de las Tablas. De esta forma, la UE se une a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, que estudia retirar al humedal la figura de protección de Reserva de la Biosfera.

Bruselas quiere saber si España ha incumplido la Directiva de Hábitats, de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y la flora silvestres. La norma europea, transpuesta al ordenamiento interno, y por tanto, de obligado cumplimiento para España, establece que los países deben “instaurar sistemas de protección especialmente estrictos para determinadas especies animales y vegetales amenazadas”.

Así como “estudiar la conveniencia de reintroducir dichas especies en su territorio”.Las Tablas, además, son Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección para las Aves de la UE.

Científicos piden una gestión de conservación del territorio

Científicos e investigadores que forman parte del grupo de Investigación del Agua, pidieron ayer “ante la situación que vive el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel”, que la conservación del parque se ligue a “la adecuada gestión” del territorio.

En un comunicado, el grupo del que forman parte especialistas y profesores de distintas universidades españolas y del Centro Superior de Investigaciones Científicas, señala que la protección de Las Tablas está “íntimamente ligada con la adecuada gestión del territorio en lo que compete al uso del agua y, por tanto, a las actividades agrícolas que son las principales consumidoras de dicho recurso".

Los científicos han pedido que se reflexione sobre el porqué “tras pasar 36 años desde que se creó el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel”, el enclave está “ahora peor que cuando se creó con el fin de conservarlo”.



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