El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales ha advertido este miércoles de que pese a la resistencia al fuego de una masa de cipreses en la localidad valenciana de Andilla durante un incendio que asoló 20.000 hectáreas, esta especie vegetales no es ignífuga y su utilización como cortafuegos está desaconsejada.

"Los cipreses son viejos conocidos por la cantidad de problemas que generan en viviendas aledañas al monte", conforme explican los ingenieros, que inciden en que cuando arden, los setos se esta especie transmiten "con suma facilidad el fuego al interior de las viviendas" haciendo "especialmente dificultosa" su extinción.

En su opinión, constituye "un error" intentar comprender la diferente reacción de la vegetación a los incendios usando criterios de especie en lugar de una combinación de criterios de estructura de masa, de posición topográfica y de comportamiento del fuego.

Por eso, rechazan que se sopese la realización de barreras cortafuegos con espesas cortinas de cipreses intercaladas en las masas forestales, ya que podrían suponer "verdaderas trampas para los medios de extinción que no podrían flanquearlas fácilmente en el caso de cambios de dirección o saltos de fuego".

"Es mucho mejor potenciar los cultivos de olivos, almendros, viñedos, algarrobos, especies que pertenecen a los paisajes españoles, que verdaderamente frenen el paso del fuego, permitiendo a los equipos de extinción disponer de zonas de ruptura de la vegetación para poder frenar los incendios o que puedan utilizarse como zonas de seguridad por estos, a la vez que supongan una fuente de ingresos adicionales para las personas del lugar", afirman.



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