La sala que ha enjuiciado los hechos, presidida por el magistrado de la Audiencia Provincial de A Coruña Juan Luís Pía, ha escogido para dar a conocer el fallo el mismo día en el que se produjo el siniestro, que provocó una marea negra de petróleo que alcanzó a las costas de Galicia, y también a las del Cantábrico y Francia.

Ahora, se conocerán las penas contra tres de los cuatro acusados, el capitán del “Prestige”, Apostolos Mangouras; el jefe de máquinas, Nikolaos Argyropoulos, y el exdirector general de la Marina Mercante, José Luis López Sors. El cuarto acusado, el primer oficial, Ireneo Maloto, no llegó a ser juzgado, en una vista que se prolongó durante nueve meses, al encontrarse en paradero desconocido.

Todos ellos se enfrentan a penas de cárcel que oscilan entre los 12 y los 5 años de cárcel por delitos contra los recursos naturales y el medioambiente. La mayor pena ha sido solicitada por la Fiscalía para Mangouras.

Sin embargo, en la lectura de sus conclusiones definitivas, reclamó que el capitán del “Prestige”, de 78 años, no ingresase en prisión, donde estuvo durante tres meses de manera preventiva. También pasó en Barcelona otros 21 meses en libertad vigilada.

Responsabilidad civil

En el proceso, figuran, como responsables civiles directos, la aseguradora The London Steam-Ship Owners Mutual Insurance Association Limited y el Fondo Internacional de Indemnización de Daños Debidos a la Contaminación por Hidrocarburos (Fidac).

Como responsables civiles subsidiarios las entidades Mare Shipping Inc, Universe Maritime LTD y el Estado Español. En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público reclama 4.328 millones de euros de indemnizaciones por los daños derivados de la marea negra.

Catástrofe

Ahora, se conocerán las condenas y responsabilidades civiles por una catástrofe ocurrida el 13 de noviembre de 2002, tras registrar el buque, en medio de un temporal, una vía de agua.

El petrolero, con 27 tripulantes, se encontraba navegando a unas 28 millas de Fisterra (A Coruña) con 77.000 toneladas de fuel, de las que vertió más de 60.000 toneladas, provocando uno de los mayores siniestros marítimos.

Desde el 13 de noviembre y, tras detectarse el primer vertido, el Gobierno español optó por alejar de la costa al barco, que estuvo escoltado por la Armada y al que se prohibió atracar en cualquier puerto español. Finalmente, el 19 de noviembre de 2002, el “Prestige” se hundió.

“Nunca Mais” 

La integrante de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia (Adega) e impulsora del movimiento “Nunca Máis”, Adela Figueroa, ha manifestado que teme que la sentencia sobre la catástrofe del “Prestige”, que se dará a conocer la próxima semana cuando se cumplen once años del siniestro del petrolero, "va a cargar contra el capitán que no es el único responsable".

"Alguna responsabilidad podría tener, pero me pareció muy correcto todo lo que expuso en el juicio, que él es el capitán y sabía cómo conducir la nave y los que estuvimos allí bien vimos que los remolcadores uno tiraba para un lado y otro para el contrario para ver quien cobraba el seguro del salvamento", ha manifestado la ecologista.

Figueroa ha cargado contra el que fue ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, a quien le reprocha que solo se dedicara a "decir barbaridades" y del que lamenta que "saldrá de rositas" de esta "tragedia" inducida, en su opinión, "por un gobierno inoperante que transformó un accidente en un desastre ambiental". "Son los mismos que están ahora gobernando", ha abundado.

La ecologista, una de las principales promotoras de “Nunca Mais”, ha hecho hincapié en que en el proceso se tendría que haber "imputado" a Cascos. "Tendría que ser más la culpa sobre los responsables gubernamentales. El razonamiento es que si fuesen los españoles, entonces la compañía de seguros no pagaría, así buscamos un culpable que es el capitán", ha abundado.



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