La Comunidad Autónoma Vasca supera a la media europea en la designación y conservación de espacios de la Red Natura 2000 ya que el 20,5% del territorio vasco está incluido en esa figura de protección europea mientras que la media comunitaria es del 18,4%. Euskadi aporta 60 espacios con una extensión de 1.500 kilómetros cuadrados –un 0´22% del total europeo-, mientras que en la Unión Europea dispone de 27.384 espacios naturales de alto valor ecológico en sus 1,1 millones de kilómetros cuadrados de extensión.

La Red Natura 2000 constituye la principal apuesta de la Unión Europea para la protección y mejora de la biodiversidad y cuenta con 27.834 espacios en toda Europa, entre ellos los llamados Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) para el mantenimiento del hábitat y especies,  las  Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

“Los 60 espacios de la Red Natura 2000 en Euskadi suponen nuestra aportación a la protección y mejora de la naturaleza ya que implican un mantenimiento en buen estado de los hábitats y las especies y un beneficio para toda la sociedad” indica la Consejera de Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno Vasco, Ana Oregi.

Las buenas prácticas en la Red Natura 2000 de Euskadi consiguen que  la ganadería extensiva en pastos de montaña mantenga ecosistemas de gran valor ecológico, que se incremente el turismo de naturaleza en Valderejo, que Urdaibai sea un ejemplo de equilibrio entre protección de la naturaleza y actividad económica, o que Fagus Alkiza, se muestre como un Centro de Interpretación de Hernio-Gazume muy útil en la educación medio ambiental al igual que la Ekoetxea de Txingudi.

“El patrimonio representado por la Red Natura en Euskadi forma parte de nuestra identidad y hemos de legarlo a nuestra descendencia al menos en las mismas condiciones que nos los dejaron nuestros progenitores. La comunidad europea ha asumido el reto de frenar la pérdida de biodiversidad y combatir el cambio climático. Nuestro bienestar y el de las generaciones futuras dependen de la protección y mejora de ecosistemas sanos que contribuyan a regular las inundaciones, absorban los gases de efecto invernadero y nos protejan de eventos meteorológicos extremos” apunta la Consejera de Medio Ambiente.

El último informe sobre el Estado de la Naturaleza publicado por la Comisión Europea destaca que, en el total de laUnión, casi una cuarta parte (23%) de las especies protegidas por la Directiva de Hábitats tiene un estado favorable de conservación. Sin embargo, más de la mitad (60%) tiene un estado desfavorable con un 42% considerado desfavorable-inadecuado y un 18% desfavorable-malo. En los 28 estados de la Unión Europea solo el 16% de los hábitats evaluados tiene un estado de conservación favorable. Este bajo porcentaje se debe probablemente a una serie de factores, incluyendo una tradición más consolidada de medidas de protección para las especies y tiempos de respuesta más cortos para la recuperación de las especies, así como a la tremenda complejidad que implica la conservación del hábitat. Una abrumadora mayoría de hábitats tiene un estado desfavorable, con un 47% de los informes con estado desfavorable-inadecuado y un 30% desfavorable malo.

En Euskadi viven casi 400 especies de animales vertebrados, 815 invertebrados y más de 3.000 especies de plantas. 43 de las especies vertebradas se encuentran amenazadas (13 en peligro de extinción) y 136 especies de flora vascular se encuentran en situación de amenaza (58 especies en peligro de extinción). Algunas de las especies más relevantes en peligro de extinción son la rana meridional; águila perdicera, quebrantahuesos, milano real; cangrejo de río común; helecho de colchoneros; libélula; murciélago del bosque, nutria euroasiática, visón europeo; lamprea; amapola violeta, pie de gato, geranio de roca, nenúfar blanco y  acebuche. El declive de muchas especies se debe al deterioro de los hábitats naturales

La Comunidad Autónoma Vasca, por sus condiciones orográficas, su desarrollo industrial y su modelo de población, ha pagado en algunas zonas un alto precio en la conservación del medio natural. La Red Natura 2000 es clave para asegurar el suministro y mantenimiento de una amplia gama de servicios de los ecosistemas, en los que se sustentan la prosperidad económica y el bienestar sostenible.

Los espacios de Red Natura 2000 en Euskadi constituyen un importante almacén de carbono y eficaz herramienta para mitigar las consecuencias del cambio climático, gracias a su capacidad para capturar carbono de la atmósfera. También regulan los recursos hídricos y proporcionan agua de calidad para el consumo humano a un coste menor que cualquier sistema artificial de depuración; mitigan los efectos de los desastres naturales evitando daños y reduciendo los costes de reparación que provocan las inundaciones, sequías o los incendios; es el hogar de los polinizadores silvestres que hacen fructificar las cosechas; y preserva paisajes que son el principal activo para la recreación y el turismo de naturaleza.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de