Estimar en tiempo real las ondas sísmicas en cualquier punto del territorio a partir del conocimiento de la magnitud de un terremoto y de las características de su localización.

Es el objetivo de la ecuación desarrollada por el Grupo investigación Geovisualización, Espacios Singulares y Patrimonio de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que ha obtenido, además resultados inesperados en su aplicación al territorio peninsular. Su desarrollo se ha basado en un análisis de las series de datos históricos y actuales y de los datos registrados en encuestas a través de Internet.

“Predecir con éxito la intensidad de un terremoto y los desperfectos que puede ocasionar es uno de los grandes desafíos a los que nos enfrentamos desde el punto de vista de la sismología en la Protección Civil”, explica Juan Rueda, investigador de la ETSI en Topografía, Geodesia y Cartografía de la UPM y uno de los autores de este trabajo.

Y  es que, aunque los avances en el campo de la sismología son constantes, aun no se ha podido determinar con exactitud y en tiempo real cuándo se va a producir un sismo, la intensidad del mismo y los daños que provocará.

Ondas sísmicas

De ahí, que los investigadores se propusieran analizar los datos disponibles hasta la fecha sobre los sismos registrados en la Península Ibérica tanto a nivel de bibliografía, como de hemeroteca y redes, para, a partir de ahí, deducir una ecuación que les permitiese avanzar en el ámbito de la predicción en tiempo real de los daños que un terremoto podría ocasionar.

“El primer paso de nuestro trabajo fue formar una base de datos de intensidad de sismos sentidos en el territorio peninsular, caracterizados por su magnitud momento. Después, avanzamos en la  regionalización de dichos terremotos en función del área tectónica en la que se producen, lo que nos permitió obtener una relación para los sismos de toda la península y una para cada una de las tres zonas tectónicas”, explica Rosa María García Blanco, otra de las investigadoras de la UPM participantes en el estudio.

El último paso fue analizar los resultados que podían suponer un avance en el conocimiento de la propagación de las ondas sísmicas, algo que cobra especial interés en la ingeniería sísmica dado que permite avanzar en el reto de la predicción.

Resultados inesperados

Como consecuencia del análisis de los datos, los investigadores han obtenido resultados inesperados, y es que la propagación de las ondas sísmicas por el territorio español no responde a lo que se espera de la transmisión de dichas ondas, sino que experimenta una serie de variaciones en el rango de observación de 80-120 km de distancia.

“A estas distancias se produce un efecto amplificador, debido a una reflexión en la superficie de Mohorovic, que se traduce en una estabilización de la amplitud en ese rango de distancias y el consiguiente mantenimiento de la intensidad sísmica. Este fenómeno es nuevo en España”, añade el investigador de la UPM.

Para los autores, los resultados obtenidos y el diseño de esta nueva ecuación suponen un importante avance en la sismología española, dado que permitirá pronosticar en tiempo real la intensidad y los posibles daños en cualquier población del territorio ante la ocurrencia de un terremoto importante y por lo tanto la posibilidad de poder adelantar las acciones de la Protección Civil. El estudio se puede leer en la revista internacional Natural Hazards.

Fuente: UPM,

Artículo de referencia: https://www.upm.es/?id=0459e5b6f4333710VgnVCM10000009c7648a____&prefmt=articulo&fmt=detail,



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