Debido a la cantidad de nieve que todavía viste la sierra madrileña, la visita al parque no podrá realizarse, pero sí habrá ocasión de conocer de cerca el Centro de Cría en Cautividad de Anfibios Amenazados, un proyecto pionero, único en España y con gran valor ecológico.

Gestión Forestal en Espacios Naturales Protegidos

Nuestros primeros espacios naturales protegidos fueron espacios de montaña atendiendo a la singularidad de sus paisajes, no solamente por sus agrestes y estacados relieves, sino también por sus masas boscosas. A estos lugares pioneros de conservación de la naturaleza se han ido agregando otros muchos atendiendo a estos valores, hasta el punto que estos momentos en España, donde contamos con cerca de 1700 espacios naturales protegidos, una gran mayoría cuentan con importantes masas forestales y, en gran medida, han sido fundamento importante para su declaración.

La diversidad es una de las características más importantes de nuestros bosques. La situación geográfica del país, la variabilidad y contraste de clima, relieve y naturaleza del suelo han posibilitado la presencia de una extensa diversidad de especies y formaciones vegetales, lo que ha propiciado la creación de variados y diferentes espacios naturales protegidos.

No cabe duda de que la naturaleza montañosa es un buen recurso económico y técnico, y se deben buscar facilidades para encontrar líneas hacia la prosperidad basadas en la inteligencia y el trabajo acorde con la conservación.

Hay que partir de la base de que existen bosques con una serie de valores ambientales que se deben conservar, pero también hay que atender a una demanda creciente de productos forestales.

La conservación de la naturaleza y el desarrollo socioeconómico no pueden entenderse como términos antitéticos, pues la protección de la naturaleza es compatible con la utilización ordenada de los recursos forestales. Desde un primer momento los técnicos forestales participaron en la creación y protección de espacios naturales y han seguido tomando parte importante en las nuevas declaraciones, así como en la gestión racional de esos espacios.

La gestión forestal en un espacio natural protegido conlleva una serie de aspectos especiales, pues aunque la finalidad principal es la conservación de ecosistemas y procesos naturales, se debe hacer compatible con el aprovechamiento forestal y los derechos legítimos de los propietarios de las masas forestales.

La protección del ámbito natural es prácticamente alcanzable siempre que se afronte un planteamiento de una manera que coordine y armonice los diferentes objetivos. La gestión forestal racional es creadora del paisaje estable y encauzadora de una productividad diversificada, enriquecedora, natural y limpia.



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