Agricultura sostenible

Tras haber logrado avances importantes en la reducción de la prevalencia del hambre, muchos países de Europa y Asia Central buscan ahora mejorar la calidad de la dieta de la población y transformar sus sistemas alimentarios para adaptarse al cambio climático, optimizar el uso de los recursos naturales y reducir el desperdicio alimentario.

Una evaluación de la FAO realizada para la conferencia indica que en 48 de 53 países, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en la población adulta de Europa y Asia Central supera el 55 por ciento, mientras se siguen observando tasas relativamente altas de retraso del crecimiento entre los niños del Cáucaso y Asia central.

La buena noticia, según Graziano da Silva, es que muchos gobiernos de la región han comenzado ya a adoptar medidas que van más allá de producir más alimentos y buscan transformar los sistemas alimentarios para mejorar la calidad de la producción y la nutrición de las personas. Al señalar que un porcentaje importante de las personas pobres y desnutridas de la región viven en el campo, el Director General aseguró que impulsar economías rurales dinámicas debe permanecer en el centro de los esfuerzos de desarrollo.

Para apoyar esta labor, la FAO ha puesto en marcha dos iniciativas regionales prioritarias.

La primera se centra en el empoderamiento de los pequeños productores y agricultores familiares con el fin de mejorar sus medios de vida y su resiliencia frente a los desastres y las crisis, incluido el cambio climático. Los beneficios indirectos incluyen la mejora de la nutrición de las personas y hacer más sostenible el uso de los recursos naturales en la producción de alimentos.

La segunda iniciativa regional tiene por objeto mejorar el entorno normativo del comercio agrícola y alimentario, de manera que se ayude a las empresas agrícolas pequeñas y medianas a prosperar y expandirse.

Abordar las causas de la migración

En el contexto dramático de la situación en Turquía, que se esfuerza por asistir a más de 2,5 millones de refugiados y migrantes internacionales, Graziano da Silva también hizo hincapié en la necesidad de combatir las raíces de los fenómenos que someten a presión a la población y desencadenan la migración, tanto dentro de los países como a través de las fronteras. 

Los conflictos armados son una de las causas, pero existen otras relacionadas con el cambio climático y cadena alimentaria, como plagas y enfermedades agrícolas, la pobreza rural, los desastres naturales inducidos por el clima y otras duras realidades que también ejercen presión sobre las familias y las comunidades, recordó el responsable de la FAO en su intervención.



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