WWF lanzó de forma simultánea en sus oficinas europeas los resultados del Eurobarómetro sobre talas ilegales, una herramienta que clasifica a todos los países de la UE según las medidas que aplican para evitar el comercio de madera ilegal.  
Su principal conclusión es que 17 de los 27 Estados Miembro no han logrado aún adoptar medidas suficientes para impedir que la madera extraída de manera ilegal entre en las fronteras europeas y penetre en sus circuitos comerciales.
 
Esta situación es especialmente preocupante ya que el Reglamento de la UE relativo al comercio de madera entrará en vigor en marzo de 2013. Cabe destacar que la UE es uno de los mayores consumidores de madera del mundo. Las talas ilegales a escala global no son solo un problema ecológico, sino también social y económico, al generar una competencia desleal con los operadores que cumplen con los requisitos de sostenibilidad.
 
Europa importa anualmente  casi 130 millones de metros cúbicos de madera, por lo que tiene una gran responsabilidad a la hora de resolver esta amenaza para el futuro de los bosques y de las poblaciones que viven de ellos. De hecho, se calcula que alrededor del 15% del total de sus importaciones, lo que se traduce en unos 3.800 millones de euros, procede de talas ilegales.
 
Según el Eurobarómetro de WWF, entre los países con peores resultados figura en esta ocasión España, que ocupa el antepenúltimo lugar, seguido de Grecia y Finlandia, con el último puesto. El caso español es especialmente significativo, ya que su situación actual en el ranking ha empeorado en comparación con la de 2007.
 
WWF advierte que España aún no está preparada para aplicar correctamente la normativa europea a escala nacional. Por otro lado, la administración española tampoco ha puesto en marcha programas de compra responsable de productos forestales para evitar el consumo por parte de organismos públicos de madera de origen ilegal.
 
La inclusión en el año 2006 de un artículo en la Ley de Montes para el desarrollo de la compra pública responsable de productos de madera situó mejor a España en esta clasificación europea. Sin embargo, cinco años después, el Eurobarómetro de WWF pone de manifiesto el incumplimiento de ese artículo por parte de la administración pública española. 
Por el momento, solo nueve ayuntamientos españoles se han desmarcado de esta tendencia sumándose a la iniciativa Ciudades por los Bosques de WWF y ya están aplicando políticas de compra pública responsable, como es el caso de Madrid, Barcelona, Murcia o León, entre otros.
 
De otro lado, el Eurobarómetro de WWF señala que Alemania, Países Bajos y Reino Unido destacan con la puntuación más alta de la lista por ser los que más esfuerzos están haciendo para la correcta aplicación de la legislación europea y el desarrollo de la compra pública responsable de productos forestales.
 
WWF recuerda que el comercio mundial de madera extraída de forma ilegal es un negocio que mueve grandes cantidades de dinero a escala planetaria. El Banco Mundial estima que las talas ilegales suponen pérdidas de unos 10.000 millones de euros al año a los países productores.  
Según Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF, “España es un gran actor del mercado de la madera tropical y debe convertirse en un motor del desarrollo económico sostenible de estos países.” Y concluye: “El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y el de Asuntos Exteriores y Cooperación deben coordinar una estrategia en este sentido para avanzar urgentemente en la implementación de los Reglamentos de lucha contra la tala ilegal.”
 
Las talas  ilegales:

  • La Comisión Europea estima que hasta un 50 por ciento de la madera tropical importada por la UE ha sido obtenida de forma ilegal.
  • WWF considera que más del 25 por ciento de la madera importada desde el noroeste de Rusia puede ser de origen ilegal.
  • La mitad de la madera importada por la UE procede de Rusia y de países en proceso de adhesión y candidatos a la UE.


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