“Aunque se han iniciado programas para replantar estos ecosistemas a gran escala, nuestros resultados para el Delta del Mekong demuestran que la recuperación de la riqueza genética de estos ecosistemas requiere muchas décadas más”, explica el investigador del CSIC Carlos Duarte. El equipo de organismo científico, comandado por Duarte y su colega  Jorge Terrados, acaba de publicar los primeros datos sobre el ritmo de recuperación de la diversidad genética de este bosque de manglar.

Bombas de herbicidas

El agente naranja, una mezcla de dos herbicidas hormonales y las  bombas de napalm están detrás de las graves afecciones de las bombas lanzadas por el ejército de EE UU sobre la población vietnamita y sus ecosistemas. Acabaron arrasados. Las destrucción alcanzó incluso a los soldados estadounidenses.

Pretendían destruir el manglar para impedir que el Ejército Popular de Vietnam se refugiara entre sus árboles y arrasaron por
completo el bosque y su diversidad genética.

”Tras la guerra, el pueblo vietnamita se apresuró a reforestar el bosque hasta cubrir casi la extensión primitiva. Sin embargo, la reforestación se llevó a cabo con una sola especie, del género Rizophora, lo que no ha permitido recuperar la diversidad genética original, ya que la proliferación de otras especies (como Avicennia alba) ha dependido enteramente de la reproducción de ejemplares aislados en la extensión del manglar”, concluyen los investigadores del CSIC.



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