Los activistas de la organización portaban pancartas con el  lema: "SEMARNAT: cancela Cabo Cortés, proyecto español depredador". Con esta acción Greenpeace denuncia que el megacomplejo turístico pondría en riesgo el Parque Nacional de Cabo Pulmo, el área natural protegida más importante en el golfo de California. 

El proyecto Cabo Cortés, que promueve Hansa Urbana, amenaza al arrecife de Cabo Pulmo, de gran importancia internacional al ser considerado como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO y humedal de importancia internacional incluido en la lista RAMSAR.

"Con Cabo Cortés se pone en riesgo el único arrecife coralino del golfo de California. Por ello, hemos venido a la SEMARNAT para pedirle que cancele este proyecto. Si llega a ser edificado, podría causar daños irreparables a uno de los ecosistemas marinos mejor conservados en el norte del país", ha declarado Alejandro Olivera, portavoz de Greenpeace México. 

Otro ejemplo de irregularidades, en Novo Carthago

En España, Hansa Urbana tiene el proyecto Novo Carthago, que se prevé construir en Cartagena (Murcia) y que acumula una serie de investigaciones por irregularidades en su proceso de aprobación, especialmente en lo que se refiere a la tramitación urbanística y el proceso de recalificación de los terrenos. La Fiscalía de Murcia lo ha investigado después de conocer que el campo de golf va a construirse en un paraje protegido por la Unión Europea como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC). En mayo de 2010, Rafael Gálea, director general de Hansa Urbana fue llamado a declarar por un juez en calidad de imputado, ya que existen "indicios racionales" de su participación en delitos contra la Hacienda Pública y falsificación de documentos. La cuantía de los delitos superaría los seis millones de euros. 

A pesar de los antecedentes de Hansa Urbana, la SEMARNAT otorgó una autorización para iniciar la construcción de Cabo Cortés, previsto en el municipio de Los Cabos, Baja California Sur. El proyecto se desplegaría sobre una extensión superior a 3.800 hectáreas, contaría con un puerto deportivo de 490 amarres, dos campos de golf, capacidad para 30.000 habitaciones y 5.000 viviendas para los trabajadores, es decir, una capacidad habitacional casi igual a la de Cancún.

"Hansa Urbana pretende reproducir el modelo que se dio en España de construcción masiva de turismo de sol y playa, y que ha llevado a las costas españolas a una situación límite en términos de destrucción medioambiental, de corrupción ligada al urbanismo y a las actividades inmobiliarias, entre otras consecuencias", ha señalado Mabel González de Greenpeace España.

Hasta ahora la SEMARNAT sólo ha señalado que "modificará el resolutivo del proyecto Cabo Cortés, a fin de no causar afectaciones a la zona arrecifal Cabo Pulmo", lo que no significa que el proyecto sea cancelado en el futuro; por lo que legalmente, Hansa todavía cuenta con el permiso para construir el complejo hotelero. 



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