El dicho “hombre prevenido vale por dos” resume a la perfección el objetivo fundamental del proyecto DEWS (Distant Early Warning System), que consistió en desarrollar la capacidad para prever tsunamis.

Precisamente, un sistema como éste hizo posible el año pasado que se diera la alarma por la inminencia de uno en Hawái, gracias a lo cual la población local pudo aprovisionarse de todo lo esencial y los turistas alojados en los hoteles costeros refugiarse en las plantas más altas de los edificios. Este aviso con antelación proporciona a la población situada en la trayectoria de la ola prevista un tiempo inmensamente valioso para prepararse y permite incluso salvar numerosas vidas.

Este proyecto se fraguó tras el tsunami que inundó las costas de los países bañados por el Océano Índico en 2004. Entonces la comunidad científica cobró conciencia de que, para evitar otro fenómeno similar, había que mejorar los sistemas de alerta rápida con el fin de acortar el intervalo de tiempo entre el seísmo inicial y la detección de la ola mortal.

A través de la “Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres” se identificaron cuatro elementos importantes, relacionados entre sí, necesarios para que un sistema de alerta rápida (SAR) resulte efectivo: conocimiento del riesgo, servicio de vigilancia y alerta, difusión y comunicación, y capacidad de respuesta.

El equipo del proyecto DEWS también trabajó en la emisión de mensajes de alerta que pudieran generarse y comunicarse con mayor rapidez a las autoridades competentes y también a la población en riesgo. Se consideró especialmente trascendental que se produjera un intercambio internacional de comunicaciones y alertas entre los países de la región afectada según las previsiones.

Para cumplir todos sus objetivos, la Unión Europea concedió una financiación de 6,1 millones de euros a DEWS, proyecto coordinado por José Fernando Esteban Lauzán, responsable de innovación de Atos Origin (España). El consorcio a cargo de la investigación estuvo compuesto por una veintena de socios, entre ellos organizaciones públicas y privadas de varios Estados miembros de la UE, Indonesia, Tailandia, Sri Lanka, Japón y Nueva Zelanda.

Objetivos

El proyecto persigue dos objetivos fundamentales: el uso de software libre y de código abierto y el desarrollo de un marco de alerta rápida genérico, es decir, no enfocado únicamente a los tsunamis sino válido también para otros peligros naturales. La investigación incluyó además la creación de módulos de logística y difusión de información y también de un sistema de emisión y difusión de alertas rápidas. También se planearon dispositivos integradores de los sistemas con el fin de comunicar las alertas a la población así como herramientas de información y apoyo a las decisiones.

Se realizaron pruebas de cara a la futura implantación y utilización de los sistemas en distintas partes de la región del Océano Índico. Para asegurarse de su utilidad práctica, tanto en el desarrollo como en las pruebas participaron usuarios finales.

El sistema al completo se sometió a una revisión y evaluación profesional, obteniendo valoraciones positivas, a cargo de especialistas en la materia de la “Agencia de meteorología, climatología y geofísica” (BMKG) de Yakarta (Indonesia) y del “Observatorio del Instituto de Investigación de Terremotos de Kandilli” (KOERI) de Estambul (Turquía).



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