“Es una irresponsabilidad medioambiental que miles de toneladas de sal común sean vertidas sin ningún control sobre las carreteras españolas, a veces innecesariamente, cuando son conocidos los daños que producen al suelo, al agua, a la vegetación y a la fauna”, ha declarado el coportavoz de la Coordinadora Verde y de Berdeak-Los Verdes, Florent Marcellesi, que solicita al Ministerio de Medio Ambiente “un control riguroso de estos vertidos dañinos para el medio ambiente y un estudio de posibles alternativas en zonas de nevadas copiosas en las que el uso continuado y masivo del cloruro sódico está produciendo daños medioambientales. No se entiende que se vierta sal en espacios naturales protegidos sin control alguno".

“La salinización del suelo y del agua superficial y subterránea, así como sus consecuencias sobre la comunidad biótica, es un tema lo suficientemente grave y extendido como para que la Administración no sólo tenga en cuenta el precio del producto con el que combatir las placas de hielo y la acumulación de nieve en las carreteras, sino que debe atender simultáneamente a los daños que pueden derivarse de la utilización de un producto u otro”, añade la coportavoz de la Coordinadora Verde, Sonia Ortiga. “Por otra parte -señala la coportavoz-, los daños a la estructura del suelo que puede generar el uso indiscriminado de la sal deberían encender las alarmas del Ministerio y originar una serie de instrucciones y recomendaciones para que sean cumplidas a niveles locales y regionales, incluyendo su utilización selectiva”.

La Coordinadora propone que allí donde la sal esté produciendo o se prevea mediante estudios que puede producir daños, sea sustituida por productos alternativos más respetuosos con el medio ambiente, como el acetato de calcio magnesio o el acetato de potasio, una práctica que se viene haciendo en otros países desarrollados,  algunos de los cuales llegan a multar con cuantías importantes el vertido de sal en el suelo.



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