Con la ayuda del programa de voluntariado que financia el Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN), se ha continuado con la eliminación en el arroyo de La Rocina de la planta exótica invasora Xhanthium strumarium y se han iniciado los trabajos de retirada de perdigones de plomo en el Cerro de los Ánsares.

Hasta allí se han desplazado el presidente de SEO/BirdLife, Eduardo de Juana; la directora adjunta del Organismo Autónomo de Parques Nacionales, Montserrat Fernández, y la directora general de Espacios Naturales y Participación Ciudadana de la Junta de Andalucía, Esperanza Perea, además del responsable de la oficina técnica de SEO/BirdLife en Doñana, Carlos Dávila.

En declaraciones a los medios, De Juana ha destacado la importancia del Día Europeo de la Red Natura 2000 como divulgador de estos espacios y se ha felicitado de la participación de la ciudadanía.

Esperanza Perea, directora general de Espacios Naturales de la Junta de Andalucía, ha destacado la "gran responsabilidad" que supone para la administración la preservación de un espacio "que es un orgullo para Andalucía y para toda España".

Asimismo ha valorado el papel de los 3.000 voluntarios que cada año moviliza Andalucía a través de "un entramado de trece redes que funcionan como un vehículo de colaboración ciudadana"

Montserrat Fernández, directora adjunta del OAPN, ha agradecido la colaboración de SEO/BirdLife en todas las campañas que se ponen en marcha en los parques nacionales y en la proyección de la imagen de la Red Natura 2000, y de los voluntarios, dirigidos a través de programas en los que el organismo autónomo ha invertido ya 700.000 euros.

Uno de los acontecimientos más espectaculares del invierno es la concentración de más de 50.000 ánsares en las dunas móviles del cerro del mismo nombre, donde estas aves ingieren la arena necesaria para hacer la digestión del duro rizoma de la castañuela, su principal fuente de alimento.

La caza, que estuvo permitida hasta el año 1981 en el Parque Nacional, dejó su huella en este cerro, donde se acumulan perdigones que los ánsares ingieren al confundirlos con granos de arena y que les causan la muerte por plumbismo; hoy, los voluntarios han recogido unos 64 kilos lo que equivale a salvar potencialmente 100.000 gansos.

Por otro lado, el arroyo de la Rocina es el principal aporte de aguas en la marisma de El Rocío y uno de los lugares más visitados de Doñana para la observación de aves; las fuertes entradas de agua y arena por los arroyos del Partido y Caño Marín en 1989 y 1990 favorecieron la expansión del Xhanthium strumarium, también conocido como arrancamoños, que desplazó a la flora nativa.

Carlos Dávila ha reconocido que los programas de voluntariado como el que está permitiendo controlar la planta en La Rocina son los verdaderos custodios de la biodiversidad de este ecosistema.

Por su parte, Dolores Cobo, técnico del área de Conservación del Espacio Natural de Doñana, ha asegurado que pese a ser un espacio en buen estado de conservación, no está exenta del peligro que estas especies exóticas invasoras representan para su preservación.

Bajo el lema "Un simple gesto puede cambiarlo todo", el Día Europeo de la Red Natura 2000, celebrado el pasado 21 de mayo, dedicó su II edición a la conservación de Doñana; como ya hicieran en su día 19.000 personas, hoy todos han vuelto a hacer el gesto de la mariposa, símbolo de compromiso con la mayor red de espacios protegidos del mundo.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de