La rentabilidad de la explotación se basa en la especulación con el precio del oro debido a la actual crisis, ya que en realidad las concentraciones del mineral son muy escasas y precisan la extracción y tratamiento de más de trescientas toneladas de material para la obtención de un solo kilo de oro.

Las asociaciones SEO/BirdLife, ADENEX, Ecologistas Extremadura, Mundóbriga y la Sociedad para la Conservación de los Vertebrados (SCV), junto a vecinos y empresarios de turismo de la zona se muestran preocupados por los agresivos planes de explotación minera, que pueden alterar irreversiblemente el paisaje y la naturaleza de la comarca.

Toneladas de residuos

La extracción de oro en minas a cielo abierto se basa en la voladura de grandes cantidades de material, que debe ser transportado a la planta de tratamiento. Para separar el oro de la roca, se emplean reactivos como el mercurio o el cianuro y grandes cantidades de agua. Una vez extraído el oro, quedan toneladas y toneladas de residuos de agua y roca contaminadas, que deben ser almacenadas en grandes embalses, similares al que se rompió en Alnazcollar hace años, contaminando cientos de kilómetros cuadrados junto al Parque Nacional de Doñana.

La zona prevista por la multinacional minera para su explotación está en la cuenca del río Gévora, que vierte sus aguas al Guadiana junto a la ciudad de Badajoz. Debido a la presencia de varias especies protegidas y a la elevada biodiversidad natural, toda el área está protegida como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Red Natura 2000. Es también una comarca incluida en el Plan de Competitividad Turística del Guadiana Internacional, que está suponiendo la inversión de varios millones de euros por parte de las administraciones para potenciar el turismo.

Por todo ello, asociaciones ciudadanas, vecinos y empresarios de la zona están iniciando contactos para constituir una plataforma cívica en defensa de su comarca y contra la instalación de esta mina a cielo abierto. Como primera acción, la plataforma tiene previsto enviar una carta al nuevo Consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía; solicitando información detallada sobre los aspectos más preocupantes de este proyecto.

En base a ello, pedirán amparo a la Junta de Extremadura para que no autorice estos planes de la multinacional canadiense, en busca de un beneficio coyuntural y rápido, del que muy poco se beneficiará la población local, que sin embargo, verá destruido su paisaje y el encanto turístico de su comarca y amenazada su propia salud por la presencia de enormes depósitos de residuos contaminados que quedarán allí para siempre.



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