La situación en España ha cambiado con la reciente aprobación del Real Decreto 244/2019. La mayoría de las fuentes de generación eléctrica resultan más eficientes a medida que aumenta su tamaño.

Por ello construimos aerogeneradores cada vez más grandes y las centrales eléctricas tradicionales (de gas, carbón o nucleares) suelen tener un tamaño que les permite generar potencia suficiente para iluminar ciudades enteras.

Sin embargo, esto no es cierto para la energía solar fotovoltaica. Un panel fotovoltaico es igual de eficiente, y por tanto tiene un coste similar, tanto si montamos una instalación de unos pocos paneles en un tejado con una potencia de 10 kilovatios (kW) como si hablamos de una gran instalación en el campo para sustituir a una central de carbón, por ejemplo de 300 megavatios. Es decir, de una potencia 30 000 veces superior.

Esta característica exclusiva de la energía solar fotovoltaica es la que permite que las instalaciones de autoconsumo eléctrico —paneles fotovoltaicos instalados en el tejado que producen la energía que se consume en la vivienda— tengan un precio similar al de comprar la energía de la red eléctrica.

El autoconsumo en España

En 2017, la potencia fotovoltaica de generación distribuida alcanzaba 169 GW a nivel mundial –de un total de 400 GW fotovoltaicos instalados–, con países como EE. UU., Japón o Alemania a la cabeza.

En España, durante los últimos años, la regulación existente obstaculizaba el desarrollo de las instalaciones de autoconsumo, lo cual nos ha llevado a que la potencia fotovoltaica instalada hoy en España sea ocho veces inferior a la existente en Alemania.

En este país, las instalaciones de autoconsumo no solo se han desarrollado en un marco regulatorio favorable y estable, sino que son propiedad en gran medida de ciudadanos y cooperativas.

Afortunadamente, la situación en España ha cambiado con la reciente aprobación del Real Decreto 244/2019, que posibilita el desarrollo de instalaciones de autoconsumo.

¿Cuánta electricidad genera una instalación en España?

Algunos municipios como Vitoria-Gasteiz o Alpedrete cuentan con detallados mapas que indican el potencial de generación de cada edificio en función de la orientación de sus tejados y las características del entorno.

Pero, además, una estimación general permite afirmar que en los tejados de nuestro país existe superficie más que suficiente para satisfacer todo el consumo de electricidad doméstico.

Supongamos que instalamos unos paneles en una vivienda en Cuenca. Podemos saber cuánta electricidad generará dicha instalación utilizando la herramienta de simulación PVGIS y seleccionando la inclinación, orientación y localización de los paneles.

De acuerdo con la legislación vigente, la energía que generen nuestros paneles y consuma directamente nuestra vivienda estará exenta de pagar ningún impuesto adicional; afortunadamente ya no existe impuesto al sol. Además, recibiremos una compensación por la energía que se vierta a la red eléctrica.

De esta manera, lo que tendremos que pagar en nuestra factura mensual de electricidad será la diferencia entre el precio de la electricidad que hemos consumido de la red (que tiene un valor distinto cada hora) y el de la energía que nuestra instalación ha vertido a la red (que también se retribuye a un precio distinto cada hora e inferior al de compra). El resultado siempre debe ser positivo: nunca podremos recibir dinero en nuestra factura.

¿Cuándo se recupera la inversión?

Para nuestro ejemplo de una vivienda típica en Cuenca, consideremos para los cálculos que la vivienda tiene una potencia contratada de 4,4 kW y un consumo de energía mensual de 366 kWh (usuario medio).

La potencia de la instalación fotovoltaica asumida son 3 kW, con un precio de 2 €/kW y una tasa de descuento del 2 %. Según PVGIS, en Cuenca el número de horas equivalentes con inclinación y orientación óptimas del panel es 1 530.

Se ha considerado, además, que la vivienda consume instantáneamente el 30 % de la energía que generan los paneles y que el precio medio del término de energía es de 0,117 €/kWh y el precio de la energía vertida a la red es de 0,049 €/kWh.

En estos términos, el ahorro en nuestra factura de electricidad compensará en 15 años la inversión realizada en la instalación de autoconsumo. A partir de ese momento, y hasta los 25 años de vida útil que como mínimo se espera que tenga nuestra instalación, la electricidad generada por los paneles supondrá un ahorro neto.

Si queremos instalar unos paneles en el tejado del edificio y compartir la energía generada con nuestros vecinos, también podemos hacerlo mediante un coeficiente fijo que seleccionaremos nosotros y que indica cómo nos repartimos la electricidad generada por los paneles.

Sería muy deseable cambiar la legislación actual para permitir que este coeficiente varíe a lo largo del día de manera que, por ejemplo, un local comercial instalado en los bajos del edificio consuma electricidad durante la mañana y comparta los paneles de la azotea con una vivienda que consuma mayoritariamente por la tarde.

Energía limpia y democratizada

El autoconsumo no solo disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la generación de electricidad, sino que también reduce la contaminación local en las ciudades, disminuye la dependencia energética del exterior, supone una importante generación de empleo local y aumenta la eficiencia del sistema al permitir que la electricidad se genere cerca de donde se consume.

Por último, lo que es más importante: permite transitar desde el actual sistema eléctrico, en el que unos pocos grandes productores generan la electricidad y tienen gran poder de influencia en el precio que pagamos por ella, hacia otro sistema alternativo.

En este, los sistemas de generación están distribuidos por todo el territorio y los ciudadanos, pequeñas empresas y municipios pueden dejar de ser consumidores pasivos para convertirse en generadores, posibilitando un sistema menos oligopólico y más democrático.

Para cumplir con los objetivos de lucha contra el cambio climático, España ha enviado recientemente a Bruselas el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. En él se compromete a que la potencia fotovoltaica instalada aumente desde los 5 GW actuales hasta alcanzar 37 GW de energía solar fotovoltaica en 2030.

Conseguir que una parte significativa de las nuevas instalaciones sea en forma de autoconsumo nos proporcionaría las ventajas señaladas más arriba y nos permitiría avanzar en la democratización de nuestro sistema energético.

Fuente: Marta Victoria Pérez / Iñigo Ramiro González / THE CONVERSATION,

Artículo de referencia: https://theconversation.com/el-esperado-y-necesario-despegue-del-autoconsumo-electrico-en-espana-118274,



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