No es ninguna novedad que el consumo voraz está destruyendo el planeta. Los productos innecesarios, la moda lowcost o la política de «usar y tirar» están produciendo severas consecuencias en nuestro planeta, que cada día muestra signos más evidentes de inestabilidad. Como consecuencia, es crucial que los consumidores tomemos conciencia y adoptemos medidas encaminadas a ahorrar recursos a la Tierra.

Además, la disminución del consumo y apuesta por artículos de calidad a largo plazo genera beneficios económicos en nuestro bolsillo. En este sentido, algunos consumidores evitan realizar ciertas compras o pasarse a la energía verde alegando una cuestión económica y financiera. Y, sin embargo, ocurre lo contrario.

Trucos ecológicos para ahorrar dinero

La mentalidad cortoplacista de «usar y tirar» aporta enormes beneficios a las empresas, pero supone una pérdida constante de poder adquisitivo para las familias. Por esta razón, en este post vamos a darte algunos consejos sobre cómo ahorrar recursos y dinero al planeta.

1. Energías renovables

Apostar por energías renovables, ya sea instalando placas solares o contratando empresas cuya energía provenga de fuentes renovables, como FC Energía, puede suponer un desembolso inicial o un engorro administrativo. Sin embargo, a la larga el ahorro es evidente.

La energía proveniente de recursos renovables no depende de la geopolítica ni se somete a las mismas reglas de mercado. De hecho, en FC Energía la electricidad y el gas se obtienen a precio de coste, lo cual supone una mejora a largo plazo. Asimismo, recurriendo a esta energía apostamos por un futuro medioambiental sostenible para el planeta y los seres vivos que habitan en él.

2. Alimentación local, sostenible y de temporada

Adquirir frutas y verduras locales presenta numerosos beneficios para el entorno. Por un lado, apostamos por productos locales, fomentando de ese modo una economía circular y autosuficiente; por otro, las frutas y verduras de temporada son más económicas y sostenibles que aquellas que precisan de importación. Así, existen multitud de recetas para aprovechar estos alimentos y cocinarlos para que aguanten durante varios meses. La salsa de tomate congelada, la mermelada casera o el chucrut son ejemplos de ello.

3. Tiendas de segunda mano

Pese a que en España tradicionalmente no han gozado de una gran popularidad, en los últimos años las tiendas de segunda mano han experimentado un «boom» en su demanda. Además de dar vida a una prenda, mueble o artículo que otra persona ya no utiliza, los artículos de segunda mano son sumamente económicos y permiten ahorrar una gran cantidad de dinero a quienes tienen que renovar su vestuario.

En este sentido, es importante destacar que existen tiendas de segunda mano especialmente selectas en sus prendas, como aquellas especializadas en marcas de diseño o en venta de productos de las últimas colecciones. Ello demuestra que debemos desterrar la idea de que una prenda de segunda mano tiene peor calidad o un estado pésimo.

4. Compras inteligentes

Con compras inteligentes nos referimos a adquirir productos que, aunque sepamos que precisan de un desembolso inicial, dispondrán de una vida duradera y ahorrarán recursos y dinero a largo plazo. Por ejemplo, algunos zapatos, bolsos, muebles o incluso artículos tecnológicos están diseñado para gozar de una vida relativamente corta. En este sentido, los consumidores debemos informarnos sobre empresas y marcas que destaquen por un uso sostenible de recursos, una calidad elevada o una larga vida de sus productos.

Fuente: Redacción Ambientum



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