Si los países de la Unión Europea (UE28) consiguieran reducir la contaminación atmosférica y situar los niveles de partículas en suspensión (en concreto las PM-2,5) en la cota recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año se evitarían 102.000 muertes prematuras por afecciones relacionadas con la calidad del aire.

Este es uno de los cálculos más interesantes que se presentan en el informe de Calidad del Aire en Europa 2019 publicado este 16 de octubre por la Agencia Europea de Medio Ambiente (Air quality in Europe – 2019 report).

La calidad del aire de Europa mejora ligeramente pero la contaminación persistente, especialmente en las ciudades; de forma que todavía provoca daños importantes para la salud de las personas, la economía y el medio ambiente en general, indica este informe en el que se analizan datos oficiales correspondientes a 2016.

El nuevo análisis de la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) sobre la calidad del aire muestra que la exposición a la contaminación del aire causó “alrededor de 400.000 muertes prematuras en la Unión Europea (UE) en 2016”, indica textualmente el resumen ejecutivo de este informe.

Las ciudades necesitan mejorar

El nuevo informe de esta una agencia reguladora del Unión Europea encargada de proporcionar información independiente sobre el medio ambiente muestra que “casi todos los europeos que viven en ciudades todavía están expuestos a niveles de contaminación del aire que exceden los límites indicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

El informe que ahora se presenta incluye datos oficiales de calidad del aire de más de 4.000 estaciones de monitoreo en toda Europa, con especial atención a la presencia en zonas urbanas de contaminantes como las partículas en suspensión, el dióxido de nitrogeno y el ozono en la capas bajas de la atmósfera.

Como en años anteriores, el informe de la AEMA presenta cálculos sobre las muertes prematuras atribuibles a la mala calidad del aire. Así se estima que los niveles elevados de partículas en suspensión con un diámetro inferior a 2,5 micras (PM-2,5) “causaron alrededor de 412.000 muertes prematuras en 41 países europeos en 2016; y alrededor de 374.000 de esas muertes ocurrieron en la Unión Europea (UE)”.

El informe de la AEMA de 2018, con datos de 2015, indicaba que el exceso de PM-2,5 causó 422.000 muertes prematuras en Europa, 391.000 de las cuales en los países de la UE.

Respecto a España, la AEMA calcula que las PM-2,5 causaron 27.900 muertes prematuras en 2015 (informe de 2018) y 24.100 muertes prematuras en 2016 (informe de 2019).

Muertes prematuras por contaminación

El resumen ejecutivo del último informe de la AEME destaca los datos sobre muertes prematuras atribuibles a las PM-2,5, sin sumarlas a las muertes atribuibles a otros contaminantes principales. En cambio, en las tablas interiores del informe se muestran datos acumulados para las PM-2,5, el dióxido de carbono y el ozono que se forma en las capas bajas de la atmósfera.

Así, si se suman los datos de estos tres compuestos que reducen la calidad del aire como hace la propia AEMA, la contaminación atmosférica provocó en 2015 (informe de 2018) un total de 518.700 muertes prematuras en el conjunto de Europa y 483.400 si se consideran sólo los países de la UE; mientras que en 2016 (informe de 2019) fueron 498.000 muertes en el conjunto de Europa y 456.000 muertes en los 28 países de la UE.

Es decir, un descenso interanual de 20.700 muertes prematuras en el conjunto de Europa y de 27.400 muertes menos si se consideran sólo las cifras de los países de la UE.

Pérdidas económicas y ecológicas por la contaminación

“Además de dañar la salud y reducir la esperanza de vida, la mala calidad del aire también causa pérdidas económicas, por ejemplo, a través de mayores costos de atención médica, menores rendimientos de la agricultura y la silvicultura, y una menor productividad laboral”, destaca el informe 2019 de la AEMA.

Como ya han indicado informes anteriores de esta organización, la contaminación atmosférica y acústica y las temperaturas extremas tienen efectos especialmente negativos en los países y grupos de población más vulnerables de Europa.

Beneficios para la salud

A pesar de la persistente contaminación, los nuevos datos del AEMA confirman que “las regulaciones vinculantes y las medidas locales puestas en práctica están mejorando la calidad del aire de Europa con efectos positivos para la salud”.

Así, la agencia europea considera que la reducción de los niveles de contaminación observados entre 2015 y 2016 (mostrados en los informes de 2018 y 2019) respecto a las PM-2,5 hicieron posible una reducción de aproximadamente 17.000 muertes prematuras en la UE.

“Aunque las diferencias climáticas entre años pueden afectar los niveles de contaminación y sus impactos”, la tendencia a la reducción de la contaminación ha evitado aproximadamente un millón de muertes prematuras en las dos últimas décadas, apunta el último informe de la AEMA.

Aún lejos de la OMS

En comparación con las directrices de la OMS (que como se recordará no son vinculantes), la contaminación por PM-2,5 en Europa fueron “demasiado altas en el 69% de las estaciones de monitoreo” según los datos del último informe. Sólo tres países tuvieron en este período todas sus estaciones de control con niveles inferiores a los recomendados por la OMS.

En comparación con los valores límite establecidos pro la UE (en este casos, de obligado cumplimiento), las concentraciones de PM-2,5 fueron demasiado altas en siete estados miembros de la UE: Bulgaria, Croacia, Chequia, Italia, Polonia, Rumania y Eslovaquia.

Fuente: JOAQUIM ELCACHO / LA VANGUARDIA,

Artículo de referencia: https://www.lavanguardia.com/natural/20191016/471022993384/reducir-la-contaminacion-evitaria-100000-muertes-cada-ano-en-europa.html,



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