Un estudio de la Comisión, llega a la conclusión de que el Reglamento de la UE vigente sobre los gases fluorados está teniendo una incidencia considerable, pero que, si no se toman nuevas medidas, se prevé que las emisiones de estos gases se mantengan en los niveles actuales a largo plazo.

El estudio reconoce la existencia de un amplio margen para nuevas reducciones rentables de las emisiones, especialmente gracias a la viabilidad creciente de sustituir los gases fluorados en varios sectores por alternativas que no contribuyen al cambio climático o lo hacen en menor medida. La UE podría eliminar potencialmente hasta dos tercios de las emisiones actuales de gases fluorados para 2030, según sus conclusiones.

Connie Hedegaard, Comisaria europea de Acción por el Clima, ha recalcado que “el Reglamento de la UE sobre los gases fluorados ha permitido frenar con éxito una tendencia creciente en materia de emisiones y ha impulsado la innovación tecnológica. No obstante, la transición a una economía europea hipocarbónica competitiva para 2050 requiere medidas ambiciosas de reducción de las emisiones en todos los sectores. Está claro que hay mucho margen para reducciones rentables de las emisiones de gases fluorados y, tras la consulta pública, tengo previsto proponer nuevas medidas legislativas el año que viene”.

La consulta durará hasta el 19 de diciembre de 2011 y se dirige a todas las partes interesadas. Entre las posibles opciones políticas consultadas figuran nuevos acuerdos voluntarios, la prohibición de nuevos productos y equipos y la introducción de un régimen de eliminación progresiva de la comercialización de HFC en el mercado de la UE.

El estudio de la Comisión acerca del Reglamento de 2006 sobre los gases fluorados revela que esta medida y una Directiva paralela relativa al uso de gases fluorados en los equipos móviles de aire acondicionado ya están contribuyendo a que la UE y sus Estados miembros alcancen sus objetivos de reducción en virtud del Protocolo de Kioto. Se pronostica que esta política disminuya en casi la mitad las emisiones previstas de gases fluorados para 2050 si se subsanan las deficiencias en su aplicación y cumplimiento, por lo que la Comisión insta a los Estados miembros a intensificar sus esfuerzos a este respecto.

No obstante, pese a la incidencia importante de la legislación vigente, no se prevé que las emisiones totales de gases fluorados disminuyan a largo plazo respecto al nivel actual, porque tienen cada vez más aplicaciones, por ejemplo en los aparatos de aire acondicionado y la refrigeración. Sin embargo, estos son algunos de los sectores en los que el uso de alternativas es cada vez más viable.

Los gases fluorados representan actualmente en torno al 2 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. La estabilización de las emisiones de estos gases en los niveles actuales, de no tomarse medidas suplementarias, supone que su porcentaje podría aumentar considerablemente en el futuro.



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