El informe ha sido presentado en el reciente encuentro científico internacional "Planet Under Pressure", celebrado en Londres, donde los expertos han afirmado que las decisiones que tomamos acerca de la urbanización influyen de manera clave en la sostenibilidad y el medio ambiente.

Naciones Unidas prevé  un aumento de la población mundial de entre 2.000 y 9.000 millones de personas en los próximos 38 años, siendo los centros urbanos los que absorberán el grueso de este incremento. Las previsiones indican que, hasta 2050, el crecimiento será de un millón semanal, aproximadamente, hasta alcanzar una problación urbana de 6.300 millones, 2.800 millones más que el dato actual. Las ciudades soportarán un movimiento de unos mil millones de personas desde zonas rurales.

El Dr. Michail Fragkias, de la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos), destaca la importancia de determinar cómo urbanizar, no de plantearse si hay que hacerlo. Lo cierto es, según el investigador, que el modelo actual de expansión urbana pone a la humanidad en un riesgo serio debido a los problemas ambientales que plantea.

Por su parte, el Dr. Shobhakar Dhakal, del proyecto Global Carbon (Japón), señala que se pueden obtener beneficios para el medio ambiente si se llevan a cabo reformas en las ciudades actuales y realizamos una mejor planificación de las nuevas. “Es urgente replantearse las ciudades en aras de la sostenibilidad mundial", afirma el Dr. Dhakal, quien añade que las áreas urbanas de nueva construcción "cuentan con la ventaja del recién llegado en cuanto a conocimiento, mentalidad sostenible y tecnología, para gestionar mejor algunos aspectos fundamentales como los residuos o el transporte”.

Más de dos tercios de las emisiones de CO2 del planeta, tienen que ver con las necesidades de las ciudades. Se ha calculado que las emisiones de las áreas urbanas habría pasado de 15.000 millones de toneladas métricas en 1990 y hasta 25.000 millones en 2010. Si no se aplican cambios, se espera que la cifra ascienda a 36.500 millones de toneladas en 2030. El Dr. Dhakal añade que hay que centrarse en “mejorar la calidad de la urbanización, desde el espacio urbano, infraestructuras, forma y función, al estilo de vida, la eficiencia y las elecciones energéticas”.

A su vez, la profesora Karen Seto, de la Universidad de Yale en Estados Unidos, afirma que “el modo de crecimiento de las ciudades tras la Segunda Guerra Mundial no es sostenible en términos sociales ni ambientales, y el coste para el medio ambiente de la expansión urbana actual es demasiado grande como para continuar”.

Por su parte, el profesor Sybil Seitzinger, director ejecutivo del Programa Internacional Geosfera-Biosfera de la Real Academia de las Ciencias de Suecia, concluye que “un planeta verdaderamente sostenible exigirá a las ciudades un planteamiento que no se circunscriba a su término municipal. Todo lo que se trae a la ciudad desde el exterior, como alimentos, agua, productos o energía, debe ser sostenible. Debemos plantearnos de nuevo el flujo de recursos hacia las ciudades”.



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