El río Manzanares recupera fauna y flora

Las aguas del Manzanares vuelven a contar con cuatro especies de peces considerados “vulnerables” y “protegidos”, incluidos en el catálogo Español de Especies Amenazadas. Hacía más de 50 años que las bogas, las bermejuelas, las colmillejas y los cachos no habitaban el río madrileño.

¿Qué ocurrió para que desaparecieran? Fue a mediados del siglo XX cuando la población humana empezó a crecer en la ciudad y las zonas próximas a las orillas comenzaron a urbanizarse. El río se canalizó, se construyeron presas y estanques separados. De esta forma, se fueron “perdiendo progresivamente sus riberas, sus islas, su fauna”… Hasta convertirse en un canal sin valor ecológico y socialmente ignorado”, tal y como queda constatado en la web de madrid.es.

Recuperar el cauce natural 

En definitiva, el río quedó totalmente alterado y olvidado. Hasta 2016, momento en el que el Ayuntamiento de Madrid, con la ayuda de Ecologistas en Acción, decide recuperar el cauce natural del Manzanares. El primer paso fue la “apertura de todas las presas en sus 7,5 kilómetros de recorrido urbano”. A partir de ahí, de nuevo con su dinámica fluvial natural, se han formado “barras de arena y pequeñas islas que actualmente suponen zonas de conexión para las especies”. 

Precisamente en estas islas, se ha producido un rápido desarrollo de vegetación: especies herbáceas silvestres como las gramíneas o las amapolas. También han crecido de forma espontánea sauces y fresnos, cuyas semillas dan lugar al alimento de los gorriones o los jilgueros. 

La fauna y la flora, más ricas

Sin duda, este regreso a su estado natural ha significado un importante desarrollo de la flora y la fauna. El número de aves ha incrementado y también su diversidad. Se han detectado más de 50 especies e incluso variedades exóticas como el ganso del Nilo. 

En cuanto a la vida en el propio río, “los peces han vuelto a criar y ahora se pueden observar gobios, alburnos, carpas, pez gato”… Pero había cuatro especies de peces que a mediados del siglo XX frecuentaban el Manzanares y desaparecieron completamente. El año pasado, el Ayuntamiento de Madrid decidió que había que repoblar de nuevo con bogas, cachos, bermejuelas y colmillejas. Precisamente el martes pasado, se reintrodujeron estos ejemplares a la altura de Mingorrubio. 

Especies de peces “protegidos”

Por su parte, la bermejuela es una especie «protegida» que figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. En cuanto a la boga, la colmilleja y el cacho, son especies «vulnerables» y están incluidas en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, lo que implica «la necesidad de adoptar medidas para evitar que pasen a estar en peligro de extinción».

Los ejemplares que desde hoy pasan a formar parte del río fueron capturados en años anteriores en distintos puntos de Madrid a partir de dos parámetros, que pasan por la «cercanía genética de la especie y la estimación poblacional».

 

Redacción Ambientum



0 0 votes
Valoración
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments