Antártida

En la Antártida, algunos ecosistemas marinos son especialmente vulnerables a la acidificación del océano, causada por un exceso de emisiones de CO2 a la atmósfera. 

Estudiar los briozoos antárticos (invertebrados marinos que viven en colonias y forman esqueletos mineralizados) puede abrir nuevas perspectivas para comprender los efectos globales de la acidificación en los océanos, tal y como apunta un artículo publicado en la revista Marine Ecology Progress Series y firmado por Blanca Figuerola, investigadora del Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio), así como por Piotr Kuklinski (Instituto de Oceanología, Polonia) y Paul D. Taylor (Museo de Historia Natural, Reino Unido).

Acidificación oceánica: una amenaza para los organismos marinos

A escala global, el exceso de CO2 atmosférico es absorbido por las aguas del océano y provoca cambios en la química del agua (disminución del pH o acidificación oceánica). «Los organismos calcificadores que habitan en regiones polares son especialmente vulnerables a los efectos de la acidificación oceánica, un proceso que está reduciendo la capacidad de muchos organismos marinos de calcificar y formar los esqueletos de carbonato cálcico (CaCO3) que utilizan como estructura de apoyo y protección contra depredadores», alerta Blanca Figuerola, primera autora del estudio científico.

Estudiando la mineralogía del esqueleto de los briozoos

El equipo científico ha estudiado los efectos globales de la acidificación oceánica en cuatro especies de briozoos antárticos (Fasciculipora ramosa, Lageneschara lyrulata, Systenopora contracta y Melicerita obliqua), abundantes y extensamente distribuidos en la Antártida en un amplio baremo de profundidades. Además, estas especies pueden incorporar cantidades significativas de magnesio (Mg) en su esqueleto. Tal y como apunta Figuerola, «los esqueletos con contenido elevado en Mg son aún más solubles, y en consecuencia, más sensibles a la acidificación oceánica en comparación con los esqueletos que presentan niveles bajos de Mg».

Las conclusiones del nuevo trabajo, que evalúa por primera vez la concentración de Mg en los briozoos antárticos en función de la profundidad, sugieren que otros factores ambientales y biológicos (distintos del pH) podrían tener una influencia más importante en la incorporación del Mg a la mineralogía esquelética de estos organismos. «Sólo la especie F. ramosa muestra variabilidad en el contenido de Mg a diferentes profundidades, lo que hace pensar que diferentes factores ambientales y biológicos pueden tener una influencia variable dependiendo de la especie», subraya Blanca Figuerola.

Proteger los arrecifes marinos, proteger la biodiversidad

Los esqueletos de los briozoos (como el de los corales) constituyen a menudo la estructura básica de pequeños arrecifes marinos en forma de parches (conocidos como patch reefs) y contribuyen a la formación de los conocidos arrecifes coralinos, ecosistemas frágiles y muy sensibles a la acidificación oceánica. 

Estos ecosistemas son de gran valor ecológico y social, tanto por la elevada biodiversidad que presentan como por los servicios ecosistémicos que ofrecen: creación de hábitats que son utilizados como zonas de reproducción, de alimentación o refugio para muchas especies de interés comercial. «Por lo tanto, el impacto negativo de la acidificación oceánica en estos organismos también puede tener consecuencias negativas para muchas otras especies marinas de niveles tróficos superiores», alerta Blanca Figuerola. 

Cabe recordar que el equipo de la Universidad de Barcelona y el IRBio dirigido por Conxita Àvila ha contribuido al descubrimiento del primer gusano comehuesos del género Osedax en el continente antártico y en el Mediterráneo, el nemertino Antarctonemertes riesgoae, con una insólita conducta reproductiva, y el anélido Parougia diapason, una nueva especie descubierta en la isla Decepción, en el archipiélago de las Shetland del Sur, en el océano Antártico.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de