La conselleira de Sanidad de la Xunta de Galicia, María José Rubio, ha anunciado el inicio de un estudio por parte de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) para seguir estudiando las consecuencias sobre la salud de los marineros que colaboraron en la limpieza de la marea negra del petrolero Prestige , que naufragó en noviembre de 2002.

El estudio Prestige 2 , que financia la Xunta y que se llevará a cabo en los próximos meses, pretende determinar las posibles afecciones respiratorias de un grupo de marineros que ayudaron en las primeras labores de limpieza del fuel en el litoral gallego. Fueron ellos quienes primero acudieron al lugar de la tragedia, en muchos casos sin mascarillas ni otros medios de protección. La SEPAR ya llevó a cabo un estudio inicial ( Prestige 1 ) entre mediados de 2004 y principios de 2005 entre cientos de marineros que ayudaron a limpiar el fuel de las costas gallegas y concluyó que tenían un 70 más de probabilidades de padecer determinadas enfermedades respiratorias.

El presidente de la SEPAR, el gallego Julio Ancochea Bermúdez, ha indicado que dicho estudio puso de relieve que había una mayor incidencia de síntomas de enfermedades tales como inflamación de las vías respiratorias o bronquitis.

Ancochea Bermúdez subraya que la intención de ese organismo es siempre analizar los datos con prudencia y no es crear alarma social , por lo que el objetivo del nuevo estudio científico es determinar con mayor exactitud la relación entre las enfermedades y la exposición a las mareas negras y seguir vigilando las repercusiones clínicas, biológicas y funcionales del vertido en la salud.

Un total de 335 marineros que nunca fueron fumadores, de los cuales 243 que colaboraron en la limpieza de las costas impregnadas de fuel y otros 92 no, serán sometidos en los próximos meses a diversos exámenes médicos y sus datos serán contratados para determinar y comparar la incidencia.

Los neumólogos estudiarán su función pulmonar, tomarán muestras del aire exhalado para buscar marcadores de inflamación y estrés oxidativo en sus pulmones, y también les tomarán muestras de sangre para estudiar la posible toxicidad genética causada por el fuel.

En este sentido, el presidente de SEPAR ha reconocido que existe cierta intranquilidad por las posibles alteraciones cromosómicas. Aunque están presentes en el 60 de la población ( porque son muy corrientes ), los neumólogos sospechan que los individuos muy expuestos al fuel del Prestige sufren un pelín más de posibilidad de sufrir estas modificaciones .

El responsable de la SEPAR ha indicado que se trata de un ambicioso estudio inédito hasta ahora, ya que ha explicado que ese tipo de análisis no se ha llevado nunca antes a cabo en otros lugares en los que se registraron mareas negras similares, tales como las costas de Bretaña (Francia) o de Alaska (EEUU), porque las empresas hicieron todo lo posible para dificultar la investigación .



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