Ambos países se unen al compromiso de reducir la emisión de gases de efecto invernadero con motivo de la próxima Cumbre sobre el Cambio Climático que se realizará en París.

En el Caso de Australia

El primer ministro australiano, Tony Abbott, ha anunciado este martes que el país reducirá la emisión de gases de efecto invernadero hasta un 28 por ciento para el año 2030, aunque ha supeditado el proyecto a la bonanza de la economía australiana. 

Así, Abott ha defendido el recorte siempre que no perjudique a la economía nacional. "Tenemos que reducir las emisiones de tal forma que no peligre nuestro crecimiento (…) lo último que queremos hacer es fortalecer el medioambiente y al mismo tiempo dañar nuestra economía", ha apuntado el "premier" australiano. 

El compromiso del Ejecutivo será reducir el nivel de emisiones de 2005 entre un 26 y 28 por ciento para el año 2030, un objetivo que será parte central de las negociaciones sobre un acuerdo a nivel global sobre cambio climático, en una cumbre que tendrá lugar en París en diciembre. 

Actualmente, Australia, que es uno de los mayores emisores de gases a nivel mundial, tiene como objetivo reducir los gases un cinco por ciento entre el año 2000 y 2020. No obstante, los grupos ecologistas son muy críticos con Abbot por su fuerte respaldo a la industria del carbón, así como por desestimar el pasado año un ambicioso plan de gravar las emisiones contaminantes. "Es un objetivo derrotista y que muestra poca fe en la habilidad de los australianos para adaptarse, innovar y hacer una transición hacia una economía limpia", ha asegurado Kelly O´Shanassy, portavoz de una ONG contra el cambio climático. 

Además, al mandatario australiano le han llovido críticas por utilizar como medida el año 2005, un año históricamente alto en emisiones, en lugar del año 2000, punto de partida del otro proyecto de reducción de emisiones. Un equipo de expertos independiente apuntó en un informe publicado el pasado mes que Australia necesita reducir sus emisiones entre un 40 y un 60 por ciento hasta 2030 para alcanzar el acuerdo internacional de limitar en dos grados centígrados el calentamiento global

En Colombia

Colombia se comprometerá, bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático  (CMNUCC), a reducir a 2030 el 20% de sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) respecto a la línea base proyectada.

El Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo López, explicó los detalles de este compromiso de Colombia con el mundo. Se espera que a finales de este año, la meta de Colombia, sumada a la de todos los demás países, nos acerque al objetivo de frenar el cambio climático, y evitar las consecuencias catastróficas que implica sobrepasar los 1,5 o 2 grados centígrados de aumento de la temperatura promedio global. En este momento se está negociando el acuerdo internacional que será la plataforma para estos compromisos de los países, así como del apoyo para acciones de adaptación a los impactos del cambio climático y reducción de gases de efecto invernadero en los países en desarrollo, sobre todo los más vulnerables.

El compromiso será presentado a la Convención en las próximas semanas, previo a la reunión de la Conferencia de las Partes (COP21) de Cambio Climático que se realizará en París, Francia, en diciembre de este año.

“Este compromiso que asume Colombia implica una transformación de la economía nacional, hacia un modelo de uso eficiente de los recursos y la energía. Es una decisión que impulsa la innovación y el desarrollo tecnológico en línea con la Nueva Economía del Clima”, señaló el Ministro Vallejo.

La meta de Colombia, bajo el título oficial de Contribución Nacionalmente Determinada (iNDC por sus siglas en inglés), podría aumentar de manera condicionada al 25% o 30% de reducción dependiendo de los recursos de cooperación internacional que reciba el país en los próximos años para apoyar sus esfuerzos de mitigación. El punto de referencia para esta reducción de emisiones es el Inventario de Gases de Efecto Invernadero producido por el IDEAM para el 2010.

La consolidación de esta meta de mitigación es producto del trabajo meticuloso realizado por la Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono, -liderada por la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible-, mediante un proceso técnico, político y participativo con los Ministerios Sectoriales, el Departamento Nacional de Planeación y los representantes de los sectores de la producción, así como con los resultados de las investigaciones de la Universidad de los Andes.

Los sectores económicos nacionales que contribuirán a esta meta nacional de reducción de gases de efecto invernadero son el agropecuario, forestal y otros usos del suelo, energía eléctrica, transporte, industria, vivienda, residuos, hidrocarburos y minería.

La contribución de Colombia también incluirá un componente en materia de adaptación, bajo el cual el país se compromete a adelantar acciones concretas e innovadoras para la reducción de la vulnerabilidad de los sectores y regiones de nuestro país ante este fenómeno global, y a desarrollar indicadores concretos para medir los avances alcanzados.

“Éste es un escenario alineado con la Estrategia de Crecimiento Verde (Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018) que reconoce los retos pendientes del país en términos de desarrollo, post-conflicto y adaptación al cambio climático”, añadió el jefe de la cartera ambiental.



0 0 votes
Valoración
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments