Esta actuación se inicia -en sus labores previas de saneamiento de los firmes en profundidad y el tratamiento y sellado de fisuras superficiales, entre otras- en las calles Presidente Carmona (Tetuán), Nuestra Señora de Fátima y Dátil (Carabanchel), Conde de las Posadas (Hortaleza) y Torrelaguna (Ciudad Lineal).

Menos ruido, menos emisiones

En 157.367 metros cuadrados de 19 calles o tramos se utilizará una mezcla especial (pavimento anti-ruido) que permite mejorar la adherencia neumático-pavimento a velocidades elevadas y reducir el nivel sonoro de la circulación. Se trata de vías con unas condiciones de regularidad del pavimento y de capacidad estructural del firme muy determinadas, reuniendo las condiciones técnicas necesarias para que este tipo de pavimento pueda ser efectivo. En este caso, se asfaltarán con pavimento antirruido calles tales como la avenida Monforte de Lemos, Isaac Peral, Veinticinco de Septiembre, San Romualdo, avenida Logroño, Ramón y Cajal, calle Goya, Doctor Esquerdo, avenida Mediterráneo, Pablo Neruda, Corregidor Diego de Valderrábano, avenida Daroca, Nuestra Señora de Fátima y Antonio López.

Además, también se aprovecharán los trabajos de renovación de pavimentos para continuar innovando, mediante el empleo de materiales bituminosos que recogen los últimos avances del desarrollo tecnológico sostenible aplicado a la implantación de pavimentos. En 11.170,50 m2 de las calles San Francisco de Sales, Gomeznarro y Santuario se utilizará una mezcla bituminosa discontinua que emplea un betún modificado y fabricado a una temperatura sensiblemente inferior a las mezclas discontinuas tradicionales. Con la reducción de la temperatura de fabricación (del orden de 130ºC menos) se consigue una disminución considerable en el gasto de combustibles, así como de las emisiones que se producen en la planta de fabricación. Con estas mezclas es posible lograr reducciones del orden del 25% en la temperatura de los gases, de entre el 20% y el 25% en las emisiones de CO2, de entre el 20% y el 25% de emisiones de NOx y de entre el 80% al 90% de emisiones de polvo.

No obstante, al tratarse de una mezcla discontinua, se mantenien las propiedades de este tipo de materiales en términos de seguridad y ambientales, al proporcionar una buena adherencia neumático-pavimento y disminuir el ruido de rodadura de los vehículos. Diversas aplicaciones de esta técnica ya han sido experimentadas en la Ciudad de Madrid, como por ejemplo en la calle Agastia (Ciudad Lineal) o en la calle Concejal Francisco José Jiménez Martín (Latina).

La utilización de nuevos materiales y la experimentación con nuevas tecnologías ambientalmente más sostenibles ha sido una constante en la calles de la ciudad. De hecho, siempre que las condiciones de regularidad del pavimento, la capacidad estructural del firme y la velocidad e intensidad del tráfico lo han permitido, se han utilizado mezclas asfálticas especiales que mejoran la adherencia neumático-pavimento, reduciendo en consecuencia el nivel sonoro derivado de la circulación rodada.

Desde que en 2003 se comenzara a apostar por este tipo de pavimentos fono-absorbentes en las calles de Madrid, la ciudad cuenta ya con casi 1,5 millones de metros cuadrados de este tipo de asfalto anti-ruido instalado en las vías públicas de la capital. Cuando concluyan los actuales trabajos, las calles de Madrid dispondrán de 1,7 millones de metros cuadrados de pavimento anti-ruido instalado en las mismas.



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