El reciclaje de CDs y DVDs es una práctica poco extendida. Aunque están compuestos en su mayor parte de policarbonato, un material no tóxico, sí que generan una gran cantidad de desechos que acaban en los vertederos, cada día más saturados.

CDs

El disco compacto (conocido popularmente como CD por las siglas en inglés de Compact Disc) es un disco óptico utilizado para almacenar datos en formato digital, consistentes en cualquier tipo de información (audio, imágenes, vídeo, documentos y otros datos).

El disco compacto es una evolución natural del LaserDisc. Los prototipos fueron desarrollados por Philips y Sony, primero de manera independiente y posteriormente de manera conjunta.

Tienen un diámetro de 12 centímetros, un espesor de 1,2 milímetros y pueden almacenar hasta 80 minutos de audio o 700 MB de datos. Los Mini-CD tienen 8 cm y son usados para la distribución de sencillos y de controladores guardando hasta 24 minutos de audio o 214 MB de datos.

Esta tecnología fue inicialmente utilizada para el CD audio, y más tarde fue expandida y adaptada para el almacenamiento de datos (CD-ROM), de video (VCD y SVCD), la grabación doméstica (CD-R y CD-RW) y el almacenamiento de datos mixtos (CD-i, Photo CD y CD EXTRA).

Posiblemente, todos tengamos en casa y en nuestro puesto de trabajo, cantidades de CDs y DVDs rallados, sin posibilidad de recuperación, que almacenamos para acabar tirándolos a la basura.

El proceso de reciclado de los CDs y DVDs consiste en su recolección, trituración y procesamiento para obtener de nuevo plásticos para emplear en otro tipo de productos.

Otra forma de reciclar y aprovechar los CDs viejos e inservibles, pasa por reutilizarlos convirtiéndolos en otros objetos, como relojes, espejos, o ideas mucho más creativas como una silla. Aquí te dejamos unos ejemplos para que te inspires en el reciclado de CDs.

Fuente: Inforeciclaje,

Artículo de referencia: http://www.inforeciclaje.com/reciclaje-cd-dvd.php,



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