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Dentro del objetivo de reducción de emisiones y mejora de la sostenibilidad, uno de los retos de las ciudades para llegar a convertirse en Smart cities es alcanzar la movilidad sostenible. Para ello, cada vez se cuentan con más medios de transporte sostenibles. Además, la tecnología sigue evolucionando para que los puntos de recarga eléctrica de vehículos sean una realidad.

En la Semana Europea de la Movilidad reflexionamos sobre cuáles serían las claves a aplicar para, de verdad, alcanzar modelos de movilidad sostenible.

La necesidad de reducir el uso del coche es una de las tareas más difíciles de afrontar. Y es que se ha convertido en un medio de transporte masivo y, con ello, ha dejado de ser eficiente. Es el transporte que más contaminación emite y que más accidentes ocasiona y, cuantas más personas lo utilizan, más ineficiente se vuelve. Por ello, es fundamental que las ciudades realicen cambios para dotarle de espacios, pero reduciendo el impacto que produce en sus índices de emisiones.

Tecnología para reducir el impacto ambiental de los vehículos y alcanzar la movilidad sostenible

Apoyarse en la tecnología es básico para lograr una mejora en las pautas de movilidad. La mejora del pavimento y la instalación de pantallas acústicas reduce significativamente la contaminación acústica producida por la circulación. Las mejoras tecnológicas de los propios vehículos también aportan al mismo objetivo, reduciendo ruido y emisiones gracias a filtros y catalizadores.

Pero estas medidas no son suficientes para alcanzar la movilidad sostenible en la ciudad. Una de las iniciativas que más éxito está teniendo es el fomento de la utilización del coche eléctrico; los puntos de recarga públicos son cada vez más numerosos y las empresas comienzan también a instalarlos en los parkings de sus empleados.

Cambios en las pautas de movilidad para una movilidad sostenible

Las medidas adoptadas que implican cambios en las pautas de movilidad son de las más efectivas, pero también de las más controvertidas. Esto es así porque obligan a cambiar hábitos y restringen el uso del automóvil.

  • Reducción de la velocidad en áreas urbanas: Disminuir la velocidad de la circulación en el área urbana es una herramienta muy efectiva para la mejora de la movilidad sostenible. La habitabilidad mejora y los riesgos de accidentes son menores. Además, el hecho de conducir a un máximo de 30 kilómetros por hora reduce considerablemente las emisiones acústicas y atmosféricas.
  • Reducción de la velocidad en las vías de acceso a las grandes urbes: La reducción de emisiones contaminantes, la disminución del ruido y la reducción de los atascos están probadas al reducir los accesos a menos de 80 kilómetros por hora.

Mejorar la gestión en el uso del coche para conseguir la movilidad sostenible

Está claro que las iniciativas institucionales son fundamentales, pero no son determinantes si no se reduce el número de vehículos circulando. El uso excesivo de automóviles es responsable de grandes problemas de habitabilidad en nuestras ciudades, del mal funcionamiento del transporte público y de que no triunfen modelos en los que se utilizan medios de transporte no motorizados.

Car sharing

Un nuevo concepto de movilidad, cada vez con más éxito, que consiste en flotas de coches compartidos por socios que pagan por las horas que utilizan el vehículo y los kilómetros recorridos.

Este modelo permite disponer de vehículo cuando se necesita sin necesidad de ser propietario y mejorando la movilidad y el aparcamiento mientras se reducen las emisiones, puesto que la mayoría de estas flotas son eléctricas y se optimiza la utilización por vehículo.

Fomento del transporte público

Todas las administraciones públicas e instituciones abogan por la potenciación del uso del transporte público. Se invierte en el crecimiento del sistema en todas las ciudades, aunque el rango de mejora y la calidad del servicio son muy mejorables en la mayoría de las ciudades de nuestro país.

Probablemente este sea uno de los motivos por los que muchos usuarios siguen decantándose por el uso del coche privado y resulta fundamental aunar esfuerzos para la mejora de los sistemas de transporte público.

Planes de movilidad empresariales

Uno de los motivos por los que el coche se utiliza con más frecuencia es el traslado a los centros de trabajo. Cada vez más empresas se sitúan en la periferia de las ciudades y obligan al desplazamiento de sus empleados. Afortunadamente, cada vez son más las empresas que ofrecen un transporte propio para que todos sus trabajadores puedan llegar a su puesto de trabajo sin necesidad de recurrir a sus coches y, en algunos casos, ni siquiera al transporte público.

Ejemplo de ello es Iberdrola, que dispone incluso de un nuevo servicio de lanzadera 100% eléctrica que conecta el edificio corporativo de Madrid con el Campus de Iberdrola en San Agustín del Guadalix.

Fomento de la bicicleta

La bicicleta es el medio de transporte más seguro -teniendo en cuenta que es el que menos accidentes registra-, no contamina, no consume energía, no produce ruido y apenas ocupa espacio.

Es beneficiosa para la salud y permite un mayor contacto con el entorno además de ser el medio más rápido en distancias inferiores a 3 km. Con todos estos beneficios, a pesar de tener un gran potencial, no ha sido contemplada como alternativa al automóvil por falta de infraestructura en las ciudades, tradicionalmente diseñadas a favor del coche, algo que esperamos que mejore en los próximos años.

Fuente: STOP CAMBIO CLIMÁTICO,

Artículo de referencia: https://stopcambioclimatico.es/2021/09/16/practicas-movilidad-sostenible/,



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