Las organizaciones ecologistas no han esperado para dar su opinión al respecto. Así, el responsable de Energía de Greenpeace, José Luis García, ha explicado a Europa Press que la medida, que se contempla en el borrador de la reforma del Reglamento General de Circulación al que ha tenido acceso Europa Press, es "contradictoria" porque todo lo que suponga incentivar una mayor velocidad, implica mayor consumo de petróleo y más emisiones. "No soluciona el problema de fondo, que es la dependencia del petróleo", ha manifestado.

Además, considera que la deuda exterior de España, cuya causa principal es la energía, también aumentará, ya que el consumo de energía aumenta cuadráticamente con el aumento de velocidad. Por ello, considera que la velocidad óptima está entre los 90 y los 100 km/h, dependiendo del tipo de vehículo.

Del mismo modo, el director de Conservación de WWF, Enrique Segovia, considera que la medida "no es oportuna" y que la organización, en su momento, aplaudió la reducción del límite de velocidad máxima a 110 km/h porque se redujo el consumo de combustibles fósiles.

A su juicio, este aumento de la velocidad máxima va a provocar mayores emisiones en el transporte, al tiempo que va en contra del objetivo de la UE de reducir en 2020 un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero.

"No somos productores de petróleo y debemos tomar medidas que favorezcan la reducción de consumo y de emisiones. Desde el punto de vista ambiental no es una buena medida", ha valorado.

Finalmente, Segovia ha dicho que para WWF un buen límite de velocidad se situaría, precisamente, en los 110 km/h. En todo caso, ha agregado que es preciso empezar a reducir el transporte por carreteras, tanto de personas como de mercancías. "Tenemos un sistema modal muy dependiente de los combustibles fósiles", ha concluido.

López de Uralde

Pero no solo se han pronunciado las ONG ecologistas. El presidente de Equo, Juan López de Uralde, considera que aumentar el límite de velocidad máxima en vías rápidas y algunos tramos de autovías y autopistas es "perjudicial" en varios sentidos y pide que se establezca el límite en 110 kilómetros por hora.

López de Uralde ha señalado que esta medida va a perjudicar a las emisiones, que aumentarán; va a incrementar el consumo de combustible, por lo que es una "irresponsabilidad en la balanza de pagos" de España, que gasta cada año 45.000 millones de euros en importación de petróleo.

Además, ha añadido que la iniciativa aumentará los accidentes de tráfico y las víctimas en carretera, ya que la relación velocidad-accidentes "está clara".

"La reducción a 110 km/h tuvo efectos positivos, en ahorro de emisiones y consumo energético. Esto se debería dar la vuelta, pero el Gobierno cede a la presión del lobby automovilístico", ha valorado.
 
A su juicio, al Gobierno no le importa todo lo que tenga que ver con reducir la contaminación y la conservación ambiental. Por ello, ha dicho que es preciso apostar por otro modelo de transporte más centrado en el colectivo y, especialmente en el ferrocarril, sobre todo para mercancías, donde el tren es aún residual en España.



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