Elipse, una hembra adulta reproductora de seis años de edad ha sido encontrada muerta por atropello este fin de semana. 

Se trata de una de las fundadoras de la población del área de reintroducción de Guadalmellato (Córdoba) y la víctima mortal número 28 en este año que finaliza. 

Las muertes por atropello son las responsables de estos datos tan negativos. Pese a las continuas peticiones y denuncias de WWF, las administraciones competentes no han tomado suficientes medidas, por lo que la organización estudia la posibilidad de adoptar nuevas medidas legales como denunciar a las administraciones ante la Fiscalía de Medio Ambiente por no cumplir con sus obligaciones.

WWF considera inadmisible la inacción del Ministerio de Fomento y de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía ante la sangría de linces, lo que ha provocado que los atropellos hayan sido la principal causa de mortalidad, ya que son 21 los linces muertos por esta causa en 2014. Eso supone que 3 de cada 4 linces encontrados muertos este año han sido por atropello y la mayoría en una serie de puntos negros bien conocidos, sin que las autoridades competentes hayan reaccionado.

Por ello WWF va a solicitar la reunión urgente del grupo de trabajo de carreteras coordinado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía,  para reclamar que se ejecuten de forma inmediata las obras de emergencia en los puntos negros denunciados y para exigir el compromiso a las distintas administraciones de que sigan actuando a medio plazo, planificando obras para la solución definitiva de estos puntos y desarrollando actuaciones en aquellos nuevos que se pueden detectar.

Ante esta dramática situación y ante la falta de reacción por parte de las  correspondientes administraciones, WWF valorará la posibilidad de denunciarlas ante la Fiscalía por el incumplimiento de sus obligaciones básicas de mantenimiento las distintas carreteras. Para WWF, es intolerable que vías que han sido denunciadas en varias ocasiones y donde se han producido varios atropellos carezcan de medidas tan básicas y elementales como por ejemplo una señalización que alerte a los conductores del peligro para que reduzcan la velocidad.

Según Luis Suárez, responsable del Programa de Especies de WWF España: “No se puede consentir que el enorme esfuerzo que se viene haciendo desde hace más de diez años para recuperar al felino más amenazado del mundo se vea amenazado porque las administraciones de carreteras no asuman sus responsabilidades” y concluye: “Garantizar que las carreteras sean seguras y permeables para las  especies protegidas es una obligación que debe ser cumplida y además de forma inmediata”

WWF lanzó hace unos meses una campaña solicitando al Ministerio de Fomento y posteriormente a la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía su implicación en la solución de este problema y que pusiesen freno a esta sangría que está poniendo en peligro los esfuerzos por recuperar a esta especie. Así, en julio de este año entregó ya las primeras 15.000 firmas de su campaña online y obtuvo el compromiso del propio Ministerio de que se iba a adoptar las medidas necesarias para hacer frente al problema. Lo mismo hizo la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, que informó de su intención de poner en marcha toda una serie de medidas urgentes.

 Sin embargo, cinco meses después de este compromiso, no se han realizado grandes acciones, limitándose a tímidas actuaciones en algunas carreteras por parte de ambas administraciones y de la firma, por parte de la Consejería –con más de tres años de retraso–  del obligatorio convenio como socia del proyecto Life, que incluso le proporcionaba fondos europeos para estas actuaciones. Por ello, WWF ha acudido también a las instituciones europeas y ha presentado una queja ante la Comisión Europea, que ha sido admitida a trámite por las autoridades comunitarias ante la falta de respuesta del estado español.



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