La actividad de pastoreo en terrenos quemados no se permite en términos generales hasta cinco años después del incendio, pero la Ley prevé excepciones, que son las que se han contemplado para poder facilitar que las familias afectadas puedan trabajar. El objetivo del Consell es apoyar a las familias que han perdido sus recursos para que puedan retomar su actividad económica.

Esta autorización excepcional se ha propuesto tras comprobar, en las visitas realizadas a las zonas, que se va a producir una buena regeneración natural y no se espera que se vayan a producir procesos erosivos.

Además, de esta manera la Generalitat evita el grave perjuicio que esta prohibición supone para los ganaderos de la zona y responde a una solicitud realizada tanto por los ayuntamientos de Andilla, Bejís y Segorbe, como por la Unió de Llauradors i Ramaders, cuyos representantes ha felicitado a la Conselleria y ha agradecido su sensibilidad y eficacia.

El levantamiento de esta prohibición permitirá aprovechar y mantener ecosistemas. El ganado ovino y caprino, los que hasta la fecha ocupaban parte de la zona quemada, constituyen un instrumento eficaz para el control de la vegetación arbustiva y de su actividad deriva el mantenimiento de los paisajes tal y como los conocíamos.

Concretamente la propuesta de la conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente contempla el pastoreo en 5.661 hectáreas de 9 montes del término municipal de Andilla con un total de 6.290 cabezas de ganado ovino, así como en 104 hectáreas en Altura, 163 en Bejís, 952 en el término municipal de Jérica, 502 en el de Sacanyet y por último, 871 hectáreas en las que se podrá realizar el pastoreo en Teresa.

Zonas de Especial Conservación

Por otro lado, la conselleria ha presentado el decreto que está elaborando por el que se declaran como Zonas de Especial Conservación determinados lugares de importancia comunitaria constituidos por cavidades subterráneas y se aprueban sus normas de gestión.

Un decreto que también ha recibido el dictamen favorable del Consejo Asesor y de Participación del Medio Ambiente y que afecta a 17 cavidades subterráneas.

El Gobierno Valenciano aprobó la lista y la delimitación de los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) como contribución de la Comunidad Valenciana a la Red Natura 2000. Esta Lista incorporaba 17 cuevas por ser representativos del hábitat de interés comunitario "cuevas no explotadas por el turismo" y contribuir a la conservación de diferentes especies de murciélagos.

Estos Lugares de Importancia Comunitaria deben ser declarados ahora como Zonas Especiales de Conservación, según establece la normativa europea y estatal y, además, este decreto incluye las medidas de conservación que son necesarias para responder a las exigencias ecológicas de los hábitats y las especies que motivaron la inclusión de estos lugares en la Red Natura 2000.



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