El proyecto Quick Urban Forestation (QUF) promoverá la reforestación en las ciudades del sur de Europa, proponiendo una mejor solución y más económica para recuperar espacios degradados en los entornos urbanos mediante el uso de varias técnicas que persiguen evitar el riego tanto como sea posible, mejorar las condiciones del suelo, incrementar la velocidad del crecimiento y controlar los resultados.

Con todo ello se espera poder crear un modelo de normas y experiencias para difundir los resultados del proyecto a los sectores específicos de las ciudades con problemas similares.

El proyecto Life+ Quick Urban Forestation (QUF) tiene por socios a Cesefor, iClaves, SDL, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Valladolid, el patrocinio de la Junta de Castilla y León, y la cofinanciación del Programa Life de la Unión Europea.

Para alcanzar el objetivo global, el proyecto seleccionará y utilizará terrenos que rodean a la ciudad de Valladolid con condiciones poco favorables, así como espacios dentro de la propia ciudad, para crear un entorno natural rico mediante la plantación de 30.000 árboles o especies adaptadas.

A finales de marzo del pasado año comenzaran los ensayos en una parcela experimental de la ciudad (una parcela de 13 hectáreas en el Soto de la Medinilla, junto a la Ronda Norte) estableciendo una plantación con cuatro bloques de muestreo piloto en los cuales se han probado las cuatro técnicas de plantación del proyecto: micorrización y su combinación o no con retenedores de agua, así como éstos por separado. Para el experimento, se han elegido en esta ocasión (bajo criterios edáficos, climático y técnicos) las especies Quercus ilex, Quercus faginea, Pinus pinea y Juniperus thurifera como especies arbóreas; así como Amigdalus communis y Acer campestre como arbustivas.

El uso de micorriza muy específica, dependiendo de las condiciones del suelo y las especies de árboles o arbustos, ayudará a incrementar la resistencia a la sequía y a purificar y mejorar las condiciones del suelo, muchas veces mediante el uso de hongos concretos que son capaces de reducir la contaminación por metales pesados. Asimismo, se utilizan retenedores de agua a partir de la última tecnología aplicable hoy que, junto con la micorriza, crea unas condiciones especiales en las raíces de los árboles que permiten la subsistencia antes condiciones de sequía.

Por otro lado, se usarán redes de sensores específicos y económicos para controlar las condiciones del aire, suelo, temperatura, humedad, etc., alrededor de las áreas y en Valladolid en general; y también para monitorizar los resultados de crecimiento, origen, humedad de las hojas, etc. de las especies vegetales, para llevar a cabo un estudio detallado de las consecuencias de las técnicas utilizadas en el proceso de creación de bosques y jardines, aplicable también a otras ciudades.

Resultados esperados

Como resultados esperados, el proyecto prevé la mejora de las condiciones del aire, debido al filtrado de gases, polvo y partículas que realiza la red de árboles y arbustos; la mejora de las condiciones de humedad y la temperatura en esas zonas, que permite la expansión social en las mismas y en la ciudad de Valladolid en general; el incremento de la biodiversidad de la fauna y flora, un parámetro especialmente crítico en las ciudades del sur, y la reducción de manera drástica del número de árboles destruidos cuando la plantación no dispone de infraestructura de riego.

Por otro lado, se espera la recuperación de gran parte del suelo dañado, permitiendo de esta forma la creación de biodiversidad en el mismo y que otras especies vegetales que requieren unas condiciones más específicas puedan formar parte de él, y el incremento en la absorción de CO2 para luchar contra el cambio climático.