De esta forma, el CSN enviará a la Comisión Europea su informe definitivo, antes del 31 de diciembre del presente año.

Estas pruebas reevalúan los márgenes de seguridad de los sistemas de protección existentes en las instalaciones nucleares españolas e identifican mejoras adicionales para mitigar accidentes por encima de las bases establecidas en el diseño inicial de las centrales. En el ejercicio se han contemplado situaciones más allá de lo contemplado en las bases de diseño sobre: inundaciones, terremotos, accidentes severos o pérdida de la refrigeración de las centrales nucleares.

El alcance técnico de las pruebas de resistencia se definió teniendo en cuenta escenarios que se produjeron en el accidente de la central nuclear Fukushima (Japón), y en los que coinciden varios sucesos iniciadores y fallos múltiples.

De este modo, el parque nuclear español ha basado su reevaluación en los siguientes aspectos:

  • Riesgos sísmicos: todas las plantas deben justificar el margen sísmico de que disponen por encima del sismo contemplado en su base de diseño.
  • Riesgos de inundaciones relativos a rotura de presas, grandes precipitaciones o avenidas de agua procedentes de los ríos o embalses cercanos a la instalación.
  • Escenarios de pérdida de alimentación eléctrica y de pérdida de sumidero final de calor. Este apartado contempla tanto la pérdida total de la alimentación eléctrica como la combinación de los dos supuestos mencionados.
  • Gestión de accidentes severos: Se evalúan los medios de que dispone la central para hacer frente a situaciones extremas en las que se haya producido daño al núcleo del reactor; medidas disponibles para mantener las condiciones de refrigeración de las piscinas de almacenamiento de combustible gastado, y capacidades de prevención o mitigación de la pérdida de la integridad de la contención.

Estado crítico en el reactor 2 de Fukushima

El operador de la planta nuclear de Fukushima Daiichi ha informado de que el reactor 2 de la central pudo haber pasado recientemente su punto crítico.

Representantes de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) declararon que los últimos resultados sugieren que el estado de criticidad puede haber continuado temporalmente.

TEPCO ha detectado sustancias radiactivas, concretamente xenón-133 y xenón-135, en el gas de muestra del recipiente de contención del reactor. Ambos materiales se producen durante la fisión nuclear y tienen una vida media de 5 días y 9 horas respectivamente.

Se registraron 14 partes por millón por centímetro cúbico de xenón-133 y 12 partes por millón del xenón-135.

Después de detectar el xenón, TEPCO vertió una solución de ácido bórico en el reactor 2 para suprimir la fisión nuclear. La temperatura y la presión en el reactor se mantienen sin cambios.

El operador dice que el reactor se sigue enfriando, y que se espera lograr parada fría a finales de año tal y como estaba previsto. TEPCO asegura que seguirá de cerca los niveles de xenón en reactor 2, y también las condiciones en los reactores 1 y 3.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de