Hay pocas posibilidades de que se desarrolle el fenómeno climático de El Niño en la segunda mitad de 2008, aseguró la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El fenómeno El Niño, caracterizado por un calentamiento de las aguas en la superficie del Océano Pacífico, puede llevar a temperaturas más elevadas en todo el mundo y está a menudo asociado con sequías en áreas típicamente húmedas.

"Para la segunda mitad del año, la posibilidad de que se desarrolle El Niño es pequeña, pero no puede descartarse", afirmó la OMM. Lo opuesto a El Niño, un enfriamiento de las temperaturas de superficie de las aguas del Pacífico conocido como La Niña, ocurrió a principios de este año. Dicho suceso llegó a su punto más alto en febrero y desde entonces se ha debilitado, de acuerdo a la última actualización de la agencia de Naciones Unidas.

Los fenómenos de La Niña también pueden provocar amplios cambios climáticos en todo el mundo. Se dice que fomentan la formación de huracanes en la cuenca atlántica, y están ampliamente asociados con inundaciones. "Las anomalías climáticas en regiones específicas también están influidas por otros factores fuera de El Niño y La Niña", dijo Rupa Kumar Kolli, experto de la OMM, en una conferencia de prensa. "Los extremos (en el clima) siempre pueden ocurrir", agregó.

El Niño o La Niña tienden a ocurrir cada dos a siete años, y típicamente duran entre nueve y 12 meses, agregó. El panel del clima de la ONU, que el año pasado concluyó que el calentamiento global es inequívoco, no ha encontrado evidencia clara acerca de que la frecuencia o intensidad de los fenómenos de El Niño y La Niña puedan cambiar en el futuro, de acuerdo a Kolli.



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