La resolución del órgano ambiental, que tuvo en cuenta las aportaciones hechas por parte de organismos y colectivos durante las fases de consultas previas y de información pública, considera que el proyecto es ambientalmente viable, garantizando el estricto cumplimiento de las medidas introducidas en él a lo largo de su tramitación.

La DIA establece las cautelas ambientales que permiten hacer compatible a extracción del mineral con la protección de los valores naturales a conservar.

El proyecto, que se encuentra en tramitación para ser declarado “proyecto industrial estratégico” en la Consellería de Economía e Industria por su capacidad dinamizadora de la economía, contempla una planta con una capacidad de tratamiento de 6.000 toneladas al día. La planta, junto con la explotación de la mina, supondrá una inversión superior a los 110 millones de euros y la creación de 270 puestos de trabajo directos durante la explotación, con una estimación de más de 1.000 indirectos en una comarca en la que urge la reactivación del empleo.

Desde el punto de vista metalúrgico, el oro presente en el yacimiento de Corcoesto es fácilmente accesible por métodos convencionales de tratamiento. Entre las medidas que garantizan la viabilidad ambiental de este tipo de procesos extractivos, incluidas en la DIA, destacan aquellas dirigidas a garantizar la integridad del espacio natural protegido Río Anllóns y de salvaguardar sus valores naturales de posibles aficiones. Para esto, la explotación minera tendrá que mantenerse la una distancia de 140 metros al dicho espacio protegido.

Las labores mineras en estas concesiones tienen carácter histórico, remontándose sus inicios a la época romana, habiendo sido explotadas con posterioridad, especialmente a finales del siglo XIX y principios del siglo XX por compañías de capital británico.

El proyecto que ahora pretende iniciar la empresa Minera de Corcoesto S.L., consiste en una explotación a cielo abierto, planificada con un horizonte temporal de trece años, de los que ocho corresponden a la explotación propiamente dicha, mientras que nos otros cinco se desarrollarán los trabajos previos de preparación de infraestructuras, así como la restauración de las 391 hectáreas directamente afectadas por el proyecto, al finalizar la explotación. La producción total prevista es de 1.095.000 onzas de oro.

Dados los grandes volúmenes de estéril a extraer, el proyecto contempla la realización de una minería de transferencia, llenando al largo de la explotación las talas ya explotadas con estériles procedentes de las talas en explotación. El estéril procedente de la primera tala se situará en una entulleira sita no valle del Lourido, al sur de la explotación, cuyo lecho tendrá que ser desviado previamente. El llenado de los huecos y de la entulleira dará lugar a dos elevaciones integradas con el paisaje y de cuotas muy similares a las del entorno.

Una vez rematada la extracción del mineral y el proceso de transferencia de estériles, quedará un hueco final objeto de restauración a modo de laguna, generando una lámina de agua libre de unas dieciocho hectáreas.



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