Según Gregorio Montero, presidente de la SECF “el Congreso es la referencia nacional en materia científica y técnica e intenta ser también un lugar de encuentro entre científicos, gestores y administración pública”. Con un presupuesto reducido a menos de un tercio del último Congreso Forestal, celebrado en Ávila hace cuatro años, el Congreso de Vitoria va a fotografiar el estado real de la ciencia forestal en España. Y el revelado del negativo deja ver una imagen que pierde color. “En los últimos años, los recortes del Plan Nacional de Ciencia han sido superiores al 40 % y los planes autonómicos de investigación prácticamente han desparecido, lo que está suponiendo un duro golpe para la investigación forestal. Las plantillas son pequeñas, se están restringiendo contratos en los centros de investigación y en las universidades han disminuido las becas. La reposición de plazas está prácticamente bloqueada y está cundiendo el desánimo”, comenta Gregorio Montero. Y a pesar de esta descripción y de la renombrada crisis la asistencia al Congreso demuestra un interés por sus contenidos y por la investigación forestal. Más de 700 congresistas asistirán al Congreso a lo largo de los 5 días que dura.

Una cifra muy importante si tenemos en cuenta que la SECF cuenta con menos de 700 asociados en toda España y que su financiación se reduce a las cuotas simbólicas que pagan anualmente. A pesar de lo cual, ha sido capaz de generar más de 40 publicaciones científicas desde que se fundó en 1991, ha organizado seis congresos nacionales, otros 40 congresos o seminarios temáticos y dispone de 20 grupos de trabajo que durante todo el año intercambian experiencias e investigaciones.

Si el estado de la ciencia se mide por le número de publicaciones internacionales “de impacto” en las que han publicado los autores españoles en los último años podríamos concluir que goza de una salud espectacular. Más de 300 artículos han sido publicados en 2012 en revistas de este tipo, lo que ha provocado más de 6.000 citas de otros autores que también publican en esas revistas internacionales. No cabe duda de que los trabajos de los investigadores españoles son valorados internacionalmente. Algo similar sucede con las publicaciones forestales españolas, en los último años España ha ascendido al cuarto puesto de la Unión Europea en número de publicaciones. Pero los datos pueden llevar a error porque reflejan un estado de salud formidable. Los síntomas son buenos pero la enfermedad podría haber tomado fuerza ya, “lo malo no es cómo los recortes ha afectado hasta ahora sino cómo se va a notar en los próximos años. Las publicaciones aparecen después de desarrollar un proyecto de investigación que suele durar 3 o 4 años. Los que se están desarrollando ahora rendirán resultados dentro de 3 o 4 años”.

Avances científicos

¿Veremos algún avance científico espectacular en este congreso? La respuesta parece a priori ser no, “con frecuencia la investigación forestal es una investigación que va avanzando de forma aproximativa, no suelen producirse grandes saltos ni aparecen grandes teorías que defiendan hipótesis revolucionarias. Eso queda más para la Física y la Química y para la Biología molecular”, comenta el presidente de la SECF.

Sin embargo, sí que se han podido oír en los dos primeros días algunas afirmaciones muy rotundas, y con fundamento científico, que pueden ayudar a acabar con determinados mitos o tópicos forestales.

El primero de ellos es un tópico asumido incluso por el propio sector forestal según el cual los montes en España no tienen valor económico. Pablo Campos, economista ambiental, e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se ha encargado de desmentirlo. En estos momentos dirige un grupo multidisciplinar que está valorando los montes de Andalucía, en un trabajo encargado por la propia Junta de Andalucía. Están extrayendo los primeros análisis de una norme cantidad de datos obtenidos durante los últimos cuatro años de trabajo. A la espera de terminar el análisis adelantó uno muy significativo: de 15 montes públicos analizados el precio medio de la hectárea tendría un valor superior a los 17.000 €. Su estudio es el primero que se realiza en España de esas características y dará valor a los bienes y servicios ambientales de los ecosistemas andaluces con una metodología científica.

Hay gran expectación por los resultados de este estudio. La UE ha recomendado a todos los países miembros que calculen el valor de sus ecosistemas para el año 2014 con la intención de incorporar ese valor a la renta nacional para el año 2020. Para Pablo Campos “podría ser una oportunidad histórica para los países menos contaminantes y con mayor biodiversidad, como es el caso de España”.

El Congreso Forestal parece no haber despertado ningún interés en la dirección general de Política Forestal y Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que, por primera vez, no han querido ni colaborar ni estar presente en la cita científico técnica más importante que se celebra en España. Curiosa forma de apoyar a un sector, el forestal, al que el Gobierno de España ponía al comienzo de esta legislatura como una “oportunidad de empleo y desarrollo rural”.

A pesar de ello, el Congreso ha salido adelante gracias al apoyo del ayuntamiento de Vitoria, la Diputación Foral de Álaba y, en último momento, a la colaboración del Gobierno Vasco.



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