Los reactores 3 y 4 son los que centran la mayor atención de los expertos en la central de Fukushima Daiichi, pero según el último comunicado del CSN también se han registrado incidencias las unidades 2, 5, y 6.

En la unidad 3 (784 MWe), se ha percibido una ligera bajada en la presión del recinto de contención, que podría indicar alguna degradación en la misma, y se mantienen los trabajos de inyección de agua en la vasija del reactor.

En cuanto la unidad 4, otra de las más afectadas, según los últimos datos parece haberse extinguido el segundo incendio en el edificio del reactor, declarado la pasada madrugada.

Según informa la página web del OIEA, las autoridades japonesas han manifestado su preocupación por las piscinas de combustible de las unidades 3 y 4, por lo que se está intentando la refrigeración lanzando agua desde helicópteros o pulverizándola desde el suelo. Se han confirmado cuatro descargas de agua provenientes de helicópteros, pero no se sabe si la arriesgada operación ha conseguido su objetivo.

Otras incidencias

En la unidad 2 se ha registrado una bajada notable en la presión del recinto de contención, que indica un fallo de su integridad, por lo que se continúa con la inyección de agua en la vasija del reactor aunque el núcleo sigue parcialmente descubierto.

También preocupa la temperatura del agua de las piscinas de combustible de los reactores 5 y 6. Según los expertos del OIEA, una temperatura típica se mantiene por debajo de 25 ˚C en condiciones normales de funcionamiento. En cambio, la temperatura del agua de ambas piscinas ronda los 60 ºC, según los últimos datos conocidos. Por lo que si el combustible ya no está cubierto por el agua o las temperaturas alcanzan un punto de ebullición, existe un riesgo de liberación radiactiva.

Ante la complicada situación que se está viviendo el director general de la OIEA aseguró ayer que tiene la intención de volar Japón tan pronto como sea posible para conocer de primera mano la situación de la central nuclear de Fukushima Daiichi.

Ya el pasado 15 de marzo, Japón solicitó a la OIEA asistencia en la vigilancia del medio ambiente y los efectos de la radiación sobre la salud humana, pidiendo el envío de equipos de expertos del OIEA para colaborar con los responsables locales.

En cuanto a la situación radiológica en los límites de la central continúan siendo muy altos. Respecto a los niveles de radiación en el exterior de la instalación, los datos recibidos confirman los valores mencionados en el comunicado anterior. A 60 kilómetros de la central y en dirección Noroeste, se miden tasas de dosis entre 12 y 20 microSv/h.



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