La alianza España-PNUMA para las áreas protegidas en apoyo a la iniciativa LifeWeb auspicia el taller para compartir las lecciones aprendidas del proyecto Soporte a las áreas protegidas de Mesoamérica.

En los últimos años, están surgiendo en varios países de Mesoamérica mecanismos legales y financieros novedosos que tratan de garantizar la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad. Es necesario que dichos mecanismos den un salto de escala incorporándose a las agendas nacionales de desarrollo y progreso. Esta fue una de las principales conclusiones del encuentro internacional celebrado entre el 18 y el 20 de septiembre en Panamá y que, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), reunió a diferentes expertos internacionales.

Durante los tres días que duró el taller, se presentaron las actividades y los estudios desarrollados en dos importantes áreas naturales de Mesoamérica: el Área de Conservación La Montañona, en El Salvador, y el Parque Nacional Volcán Barú, en Panamá. En ambas áreas naturales, se ejecutó el proyecto "Soporte a las áreas protegidas de Mesoamérica", auspiciado por el Gobierno de España en el marco de la iniciativa mundial LifeWeb.

El encuentro facilitó el intercambio de saberes y experiencias por parte de las autoridades ambientales nacionales y las organizaciones locales. Margarita Astrálaga, Directora Regional del PNUMA, señaló que para garantizar la sostenibilidad de estos espacios naturales es indispensable que "todos los sectores se involucren en la gestión de las zonas protegidas, y en especial las comunidades, porque son las que se benefician de los servicios de los ecosistemas o las que van a estar más afectadas por la destrucción del área".

Entre las acciones concretas propuestas, se destaca la creación de centros de aprendizaje en parcelas y laboratorios, además de la promoción de nuevos conocimientos entre las comunidades e instituciones y la divulgación de buenas prácticas para su réplica en otros contextos. Además, se conoció la propuesta de creación de dos fondos ambientales, que garantizarían la conservación de los servicios ecosistémicos de estas áreas naturales.

El proyecto "Soporte a las áreas protegidas de Mesoamérica" estimó en cerca de 640 millones de dólares anuales el valor de cuatro servicios ecosistémicos priorizados en ambas áreas naturales, entre los que destaca la provisión de agua. De este total, 550 millones corresponden al Parque Nacional Volcán Barú y 90 millones al Área de Conservación de La Montañona.

José Luis Herranz, consejero de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de la Embajada de España en Panamá, destacó durante el acto inaugural del taller la importancia de que se conozca la riqueza de la biodiversidad de los países "para que se pongan todos los instrumentos y mecanismos disponibles para su preservación" y así garantizar su sostenibilidad.

Esta iniciativa mesoamericana, financiada por el Gobierno de España e impulsada por el PNUMA, se apoya en los ministerios de medio ambiente de cada país. En Panamá, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente trabaja codo a codo con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y cuenta con la colaboración en el terreno de la Fundación para el Desarrollo Integral, Comunitario y Conservación de los Ecosistemas en Panamá (FUNDICCEP) y la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON). En El Salvador, el PNUMA implementa el proyecto junto con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y la colaboración del Programa Salvadoreño de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (PRISMA).



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